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BMY: toda guerra es un engaño

En la actualidad en el plano corporativo la competencia entre las diferentes empresas biotecnológicas es lo más parecido a un episodio bélico.

Según cuenta la historia, en la antigua China tuvo lugar un épico personaje bélico llamado Sun Tzu, un estratega militar que supo trascender por más de 2000 años gracias a la sabiduría de sus consejos volcados en el libro “El arte de la guerra”. El éxito o sabiduría de Sun Tzu radicó en que sus consejos facilitaban la gestión de los conflictos, detectando los puntos débiles -tanto propios como ajenos- con el fin de atacar al enemigo de manera eficiente, rápida y exitosa.

Muchas de estas máximas podrían ser llevadas en la actualidad al plano corporativo en donde la competencia entre las diferentes empresas es lo más parecido a un episodio bélico, salvando las diferencias físicas que esto último implica.
Gran parte de la historia de la humanidad se definió en los campos de batalla y, tal como mencionamos aquí, la biotecnología no es la excepción. Pasemos a detallar algunas de las tantas citas de Sun Tzu que nos van a permitir entender el conflicto Bristol Myers ([BMY]) – Merck ([MRK]), así como tantos otros duelos corporativos.

1. “Cuando tu enemigo se concentre, prepárate para ofrecerle batalla; cuando se fortalezca, evítalo”

Tal como mencionamos en el artículo citado más arriba, Bristol Myers ([BMY]) retiró el pedido para una aprobación acelerada de su combo Opdivo+Yervoy. Asimismo, durante su presentación de resultados financieros del año 2016, llevada a cabo en el inicio de esta semana, la compañía descontó la aprobación de Keytruda+quimioterapia de Merck ([MRK]) dentro de las estimaciones de venta esperadas.

¿Qué nos sugiere esto?

Durante el día 10 de mayo, Merck ([MRK]) tiene una presentación ante la Food And Drug Administration (FDA). En caso de aprobación, el combo de BMY Opdivo+quimioterapia (tratamiento ya aprobado) dejaría de ser un tratamiento de cáncer de pulmón de primera línea, para pasar a ser uno de segunda. En términos económicos, esto sugiere un impacto equivalente al 60% de las ventas de Opdivo basado en el Q4 2016 de Bristol Myers ([BMY]).

El plan de Bristol Myers ([BMY]) se basa en apuntalar su R+D en la combinación de Opdivo con diversas drogas para el tratamiento de cáncer de pulmón, páncreas, tumores cerebrales, entre otras. Por parte de la empresa, se asume que la combinación de Opdivo+quimioterapia continúe liderando dentro del mercado de cáncer de pulmón aun con la aprobación del producto de la competencia.

2. “En la planificación no habrá movimientos inútiles, en la estrategia ninguna medida vana. Por ello, el comandante hábil adopta una posición que lo preserva de la derrota y aprovecha toda ocasión de someter al enemigo”.

Si miramos las ventas cuatrimestrales de Opdivo vs. Keytruda del 2015 a la fecha, podemos ver que las ventas de Opdivo (Bristol Myers) de tan sólo un trimestre equivalen a las ventas de un año de Ketruda ([Merck]). En términos porcentuales, los ingresos del último trimestre de Bristol Myers ([BMY]) son 271% mayores que las de Merck ([MRK]).

Fuente: Loncar Investments

En la misma línea cabe destacar el siguiente sabio e ingenioso movimiento llevado a cabo por Bristol Myers ([BMY]): La compañía -como primer paso- reconoce que se encuentra en desventaja vs. Merck ([MRK]) y da de baja el pedido de aprobación acelerada sin dar más detalles al respecto. Asimismo, vuelca toda la responsabilidad en la presentación de su producto Checkmate 227, que estimo se hará durante la segunda mitad del 2017, debido a que hubo modificaciones en dentro del programa Opdivo/Yervoy. Consiguientemente, Bristol Myers ([BMY]) efectúa la presentación de resultados financieros del último trimestre 2016, en donde descuenta el peor escenario (una eventual aprobación del combo Keytruda+quimioterapia) dentro de las estimaciones de ventas.

Sras y Sres.,

Bristol Myers ([BMY]) tiene un calendario con presentaciones que comienzan desde mitad de este año hasta mitad del año siguiente. Al haber detectado las debilidades de sus resultados de Opdido+Yervoy, resguardado a su vez su precio de caídas más profundas; al ya haber descontado tanto en su precio de bolsa como dentro de las ventas del año en curso el peor evento, sumando las regalías que Merck ([MRK]) le deberá pagar a Bristol Myers ([BMY]) y Ono Therapeutics por la venta de Keytruda,  y tomando en cuenta el contexto del ecosistema de las biotecnológicas (repatriación de capitales y ajuste fiscal), Bristol Myers (BMY) se convierte en el perdedor de la batalla, pero en el ganador de la guerra.

Un activo que supo detectar rápido sus puntos débiles sacrificando el corto y ponderando el largo plazo. Con tan sólo dos cartas, una legal y una de su producción, lo vuelven a colocar como un atractivo papel para todos aquellos inversores conservadores que buscan real valor agregado y un menor margen de riesgo.

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