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Prognosis Conclusiva

El objetivo en esta columna es compartir nuestras conclusiones sobre el proceso de amnistía fiscal argentino y hacer énfasis sobre algunas cuestiones sobre las cuales venimos escribiendo desde hace meses en este espacio.

Las cosas en su sitio

En una Argentina demasiado acostumbrada a la confrontación, a las grietas y al opinar desde un pre-concepto o en términos futboleros “con la camiseta puesta”, se complica sacar conclusiones incluso de cuestiones que son en realidad sencillas y no admiten mucho debate o polémica.

Un claro ejemplo de esto sucedió con relación al #Blanqueo, que apenas diez días después de haber terminado, ya parece historia antigua.

Una amnistía fiscal debería ser algo bastante fácil de evaluar y resulta gracioso que gente grande, profesionales de vasta trayectoria, bloqueen en redes sociales a quienes no son condescendientes con ellos o simplemente opinan diferente. Para algunos asesores, que disfrutan más de oírse a sí mismos que de escuchar a los demás, el #Blanqueo se transformó en una lucha de egos.

Nuestro objetivo en esta columna "Prognosis Conclusiva", la última que escribiremos sobre el proceso de amnistía fiscal argentino, es compartir nuestras conclusiones y hacer énfasis sobre algunas cuestiones sobre las cuales venimos escribiendo desde hace meses en este espacio.

Comencemos…

1. El #Blanqueo fue en efecto muy bueno. Y lo fue no tanto por virtudes de la Ley de Sinceramiento Fiscal sino pese a los errores que la misma contenía, muchos de los cuales nunca fueron subsanados. En otras palabras, con todo lo exitoso que fue el programa, el mismo podría haber sido bastante mejor. El mote “mega éxito” le queda sin dudas muy grande y calificarlo como “el más grande del mundo” sería lisa y llanamente mentir. Hay muchas razones para festejar, pero ninguna para faltar a la verdad.

2. Si bien medido en términos absolutos el #Blanqueo argentino logró colocarse, por ahora, como el tercero más exitoso de la historia, solo superado por Indonesia e Italia, en términos relativos ha sido peor que unos cuantos más. Esto es así ya que los USD 116.000 M que finalmente fueron exteriorizados, no representarían ni la mitad de los activos no declarados de argentinos en el exterior según información producida por el Centro de Economía y Finanzas para el Desarrollo de la Argentina, la Tax Justice Network y el propio Indec.

3. Otro tema no menor es que solo una pequeña porción del monto exteriorizado por los contribuyentes argentinos va a ingresar al país, ya sea a través del pago del impuesto especial previsto en la ley, la inversión en bonos o la inversión en fondos. El #Blanqueo, por lo tanto, no reemplaza la inversión directa que el país sigue precisando ni mucho menos evita la futura evasión fiscal. Y esto nos lleva a preguntarnos lo siguiente, no desde el punto de vista ético o legal sino desde el punto de vista práctico: ¿qué es mejor para Argentina, un contribuyente que se sumó al #Blanqueo, pagó el 5% o 10% previsto en la ley y luego armó una estructura fiduciaria a través de la cual sacó sus activos – legalmente - de la órbita de AFIP o uno que no se acogió al programa pero que – desde su estructura no declarada – invierte en ADRs de IRSA, YPF, Cresud o Banco Francés?

4. Sin perjuicio de estas últimas consideraciones, decir que el sinceramiento fiscal fue un fracaso es absolutamente temerario.

5. El éxito del #Blanqueo – que no atribuimos a la ley - tampoco está directamente vinculado a la gestión de Mauricio Macri. Con esto no estamos diciendo que la gestión del presidente sea mala, sino que las razones por las cuales los contribuyentes argentinos históricamente evadieron el pago de sus impuestos (inseguridad jurídica, un sistema tributario percibido como injusto, etc.) no han cambiado ni pueden cambiar en 10 o 15 meses de gestión. La amnistía fiscal argentina fue un éxito por las mismas razones que lo fueron en Brasil, Chile, Italia, Indonesia y que lo serán en Colombia y en Perú: el intercambio automático de información financiera entre fiscos de diferentes países y la colaboración de los principales bancos internacionales. La gente entendió que lo que pasa en el mundo es en definitiva mucho más relevante que lo que se vive a nivel local y ante la posibilidad de que en el futuro cercano el fisco argentino recibiese información acerca de sus activos no declarados, optó por acogerse al programa pese a las dudas que aún genera Argentina como país. En líneas generales este fue el consejo que siempre dimos a nuestros clientes.

6. Si bien el #Blanqueo llegó a su fin, al gobierno le quedan dos cuestiones muy importantes que resolver: (a) como hacer que la gente que no ingresó a este #Blanqueo de una u otra manera regularice su situación y (b) como evitar que la evasión fiscal continúe. Respecto del primer tema, las opciones son las siguientes: reabrir la amnistía en términos no tan beneficiosos como los ofrecidos en su momento (es lo que acaba de hacer Brasil), establecer un programa de regularización de entre dos y tres años de duración durante cuya vigencia en principio no se perdonarían impuestos evadidos sino solo las multas (Estados Unidos) o adoptar un programa de repatriación de activos (México). Con relación al segundo punto, es fundamental encarar con seriedad una reforma tributaria, acercar o amigar al fisco con el contribuyente y castigar con dureza los casos de evasión que se descubran. Como todos sabemos, si un perro quiere demostrar que muerde, lo hace mordiendo y no ladrando.

#SneakPeek

Finalizado el #Blanqueo, nuestra idea es volver a escribir sobre cuestiones vinculadas a la planificación patrimonial internacional.

En las próximas dos semanas estaremos escribiendo sobre las sociedades extranjeras (u offshore) con acciones Clase A y Clase B y sobre las ventajas que aún ofrece Uruguay a no residentes luego de la aprobación de la Ley de Transparencia Fiscal.

Luego de tocar ambos temas, nos habremos ya referido a prácticamente todas las herramientas existentes en materia de planificación patrimonial con lo cual, en principio, daríamos un paso al costado para dejar espacio a otros Gurus.

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