1. Inicio
  2. 2016: ¡La cuenta regresiva…

2016: ¡La cuenta regresiva finalmente empezó!

Llega su fin un año cargado de complejidad para el sector biotecnológico y repasamos los principales aspectos junto a nuestra especialista en el sector.

A tan sólo días de que se termine el año,  2016 lejos está de coronarse como uno de los mejores en materia de rendimientos. Comenzando por el mes de enero, la aversión al riesgo no hizo más que arrasar con las cotizaciones de los activos relacionados a las biotecnológicas. Tanto fue así que el índice SPDR Biotechnology (XBI) durante las primeras 15 ruedas del mes de enero ya se encontraba operando con retornos negativos del 29,2%.

Si se toma el periodo 2011 hasta la fecha hay un considerable progreso en el general del mercado durante 2013 - 2014,  que luego a mitad de 2015 parece esfumarse. No obstante, a partir del mes de febrero del corriente año sucedió una recuperación que no logró alcanzar al sector de biotecnología, dejándolo como el único con retornos negativos YTD. Esto radicó en la presión a la cual estuvo sometido a lo largo de todo el año, a pesar de que en el medio de la campaña electoral hubiera subsanado la amenaza de un aumento en materia de regulaciones estatales.

Para revertir su situación, las biotecnológicas recurrieron a todo tipo de estrategias financieras con el fin de reflotar sus precios en bolsa: desde compras internas, subestimaciones de balances, ajustes en los objetivos de las fases clínicas, así como también reverse stock splits para evitar a toda costa ser deslistados de Nasdaq.

En lo que respecta a IPOs, las compras internas  fueron uno de los métodos más utilizados por las compañías que decidieron lanzarse durante 2015. Hacia finales de 2015 y principios de 2016, las compras internas llegaron a significar el 67% del volumen operado en este tipo de activos.

Aquellas biotecnológicas pertenecientes al área de terapia génica, ARN , y tratamientos con células T  - lanzadas desde el segundo semestre 2015 -  ajustaron su precio en un promedio de 20% por razones varias.  Entre ellas, las que se debieron a un precario desempeño en el área científica. Cabe destacar que durante 2014,  cualquier empresa pequeña y nueva de biotecnología que ingresaba al mercado alcanzaba los dos dígitos porcentuales en calidad de retornos, lo que fomentó la heterogeneidad en materia cualitativa.

Además de la volatilidad propia de las biotecnológicas, el año 2015 y 2016 las encontró enfrentando un mercado sumamente volátil. Los movimientos de la macro mundial y los de la economía norteamericana dieron lugar a un mayor fly to quality que hizo que las cotizaciones de las empresas más pequeñas, especialmente aquellas cuyos precios se encontraban por debajo de los USD 10 por acción, quedasen en terreno de retornos negativos hacia finales de 2015 y mediados de 2016.

Estos fueron los retornos desde el segundo semestre 2015 hasta la fecha de los IPOs de biotecnología según el área:

Retornos en Biotecnológicas

Un detalle a tener en cuenta, en lo que respecta a la evolución de las biotecnológicas, ha sido  la cantidad de reverse stock splits por parte de compañías “penny stocks” que sucedieron a lo largo de la última mitad del año. Compañías dedicadas al rubro de la oncología -tales como Arca Pharma (ABIO), Galena Biopharma (GALE), Pernix Therapetics (PTX), Oncova Therapeutics (ONTX), Apricus Biosciences (APRI), entre otras- llevaron a cabo reverse splits por un radio de 1:40.

En lo que respecta a las empresas con mayor solidez en el sector , como por ejemplo Gilead Sciences (GILD), Johnson & Johnson (JNJ), Sanofi (SNY), AbbVie (ABBV), e incluso Pfizer (PFE), si bien absorbieron el impacto mediante sus precios en bolsa,  lograron parcialmente compensar las pérdidas con las ventas de sus fármacos.  Asimismo, los fondos recaudados en calidad de ingresos por todas las biotecnológicas hasta el tercer trimestre de 2016 totalizaron la suma de USD 175 Bn,  con USD 7 Bn que se pudieron ahorrar en calidad de impuestos, siempre ajustando aproximadamente a 20%.

Esto dejó un flujo de cajas lo suficientemente abultado como para que comiencen las estimaciones acerca de los potenciales targets para M&A, quienes funcionarían como potenciadores de tratamientos tanto para el sub sector neurológico como para  el oncológico. Dentro de este listado se encuentran: Tesaro (TSRO), Bellicum Pharmaceuticals (BLCM), Incyte Corporation (INCY), Exelixis (EXEL), GW Pharma (GWPH), Depomed (DEPO), Adaptimmune (ADAP), Neurocrine (NBIX) e Ionis Pharmaceuticals (IONS).

Si bien la evolución demográfica y epidemiológica siguen manteniéndose como principales argumentos para la inversión en el sector, las futuras medidas políticas que aplicaría el presidente electo Donald Trump -como la repatriación de capital y las modificaciones dentro del Affordable Care Act, más conocido como Obamacare- mantienen a los inversores en la búsqueda de empresas como las mencionadas,  ya que podrían beneficiarse gracias a su implementación.

En lo que respecta al calendario de presentaciones de las biotecnológicas, durante el mes de enero se desarrollará la conferencia de biotecnología de JP Morgan, con un 47% menos de empresas presentando resultados vs. 2015. Dentro de estas empresas tendremos a Amgen (AMGN) con su droga Repatha para problemas cardiovasculares. Esta presentación podría impactar en los precios de Regeneron (REGN), Sanofi (SNY), y Alnylam Pharmaceuticals (ALNY). De igual manera, también se encuentra Alexion Pharmaceuticals (ALXN) con su droga Soliris,  que presentará resultados de fase 3 durante principios de 2017 para su posterior aprobación ante la Food and Drug Administration (FDA).

Muchas expectativas para el nuevo año:  Potenciales movimientos por la vía de M&A, resultados por analizar durante la conferencia de JP Morgan, y políticas económicas del nuevo presidente electo que podrían revitalizar al sector. Y un 2016 que, honestamente, las biotecnológicas no ven la hora de dejarlo definitivamente atrás.