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“El 50% de los contribuyentes decidió dejar sus bienes ocultos”

“Los contribuyentes evaden por dos razones: inseguridad jurídica y un sistema impositivo que perciben injusto”

Martín Litwak, socio fundador de Litwak & Partners y una de las voces más interesantes para escuchar durante el proceso de sinceramiento fiscal que encaró Argentina, dialogó con El Economista sobre lo que dejó el blanqueo.

El viernes concluyó el blanqueo en Argentina y, si bien no se conoce la cifra final, se especula con que rondaría los USD 120.000 M, cerca de 20% del PIB. ¿Cómo lo calificaría y por qué?

Coincido con la cifra que están manejando e inclusive el número podría ser un poco más alto. En términos absolutos, nadie puede dudar del éxito del programa. Más allá de los errores que tuvo, muchos de los cuales nunca fueron corregidos, pocos imaginaron que se exteriorizarían más de USD 100.000 M. De hecho, habiendo participado de muchas amnistías fiscales en diferentes países, ese número siempre era nuestra estimación allá por julio de 2016. Ahora, en términos relativos, las conclusiones ya no son tan contundentes. Siempre se ha estimado que los activos no declarados de argentinos en el exterior eran de entre USD 250.000 M y USD 400.000 M. Así las cosas, al menos la mitad de los contribuyentes decidió dejar sus bienes ocultos. Por otro lado, y, para terminar, no veo el sentido de comparar el dinero que ingreso a las arcas del Estado con el PIB. Si lo comparásemos, por ejemplo, con el aumento de la deuda externa durante la actual gestión (USD 22.048 M, según el Indec), deberíamos concluir que el blanqueo no sirvió para nada. Y obviamente no es así. Parece muy divertido calificar el sinceramiento fiscal como el más exitoso de la historia mundial (lo sea o no) o auto-proclamarnos campeones mundiales en la materia (se ve que los argentinos estamos necesitados de ganar algo luego de tantas finales perdidas), pero a la vez se trata de motes absolutamente vacíos de contenido que no conducen a nada ni explican lo que pasó ni muchísimo menos lo que va a pasar de aquí en más.

Sugirió que varias cosas podrían haberse hecho mejor. Mencione algunos ejemplos…

La mayor parte de los contribuyentes con quienes nos reunimos para discutir el tema del blanqueo, manifestó como su principal preocupación el tema de la seguridad personal. De haber permitido el sinceramiento la exteriorización de activos en forma anónima, lo cual otros países hicieron y no es complicado de organizar, el monto sincerado habría sido mejor. Del mismo modo, la imposibilidad de descontar cierto tipo de deudas también atentó contra la exteriorización. Los casos más claros fueron las deudas hipotecarias por compra de inmuebles en el exterior y los préstamos bancarios en cuentas de inversión. Nuevamente, fue una picardía no haber resuelto esto. Finalmente, en el mediano plazo el mayor error fue no “amigar” al Fisco con el contribuyente. Esto, que parece una utopía, pero no lo es, es fundamental para evitar nueva evasión de aquí en más. Esperemos que la tan promocionada reforma tributaria sirva a estos fines. Obviamente hubo otros errores, pero fueron de menor relevancia en comparación con los anteriores (tratamiento de los trusts irrevocables, tratamiento de los seguros internacionales, temas procesados sin sentencia, idas y vueltas del Gobierno y de la AFIP con relación a algunos temas puntuales, tratamiento impositivo de los fondos cerrados de inversión, etcétera).

Si tomamos cifras conservadores vemos que, por lo menos, USD 100.000 M decidieron no acogerse al sinceramiento. Si bien no se debe generalizar, ¿qué pesó en esa decisión y qué pasará ahora con ellos?

Lo mencionábamos anteriormente, y claramente prevaleció el temor. Y aquí no nos referimos solamente a la inseguridad personal sino a la inseguridad jurídica tan característica de Argentina de los últimos 70 años. Desafortunadamente, el mundo avanza hacia una trasferencia absoluta y lo que esta gente va a tener que hacer va a ser elegir bien en que jurisdicción va a dejar sus activos, estructurarse muy sólidamente y adoptar una actitud pro-activa para evitar que los agarren en offside. De aquí en más van a tener que dar cada vez más explicaciones y proveer mas documentación respaldatoria a la hora de mover dinero y quizás con los años deban pasar a operar con instituciones cada vez menos serias, o de menos prestigio. Es posible que en algún punto tengan que invertir en activos ilíquidos porque el dinero no declarado en bancos tiene corta vida.

¿Qué debe hacerse para no tener que hacer un nuevo blanqueo en 5, 10 o 20 años?

La respuesta a este interrogante es bien sencilla: bajar impuestos y fortalecer la seguridad jurídica. Los contribuyentes evaden impuestos por dos razones: inseguridad jurídica y la existencia de un sistema impositivo que perciben injusto. Cualquier mejor en estas cuestiones va a reducir el monto de la evasión fiscal.

Fuentes: El Economista