1. Inicio
  2. La primera en su tipo, la…

La primera en su tipo, la granja que utiliza agua de mar y energía solar para cultivar cultivos

Un nuevo desarrollo de Australia no quiere cambiar lo que cultivamos, sino que quiere cambiar la forma en que lo hacemos.

Gran parte de la innovación actual en la agricultura se centra en cómo integrar la tecnología en los alimentos que producimos mediante la ingeniería genética de cultivos y ganado para mejorar la producción, mayor resiliencia a las enfermedades o una mejor adaptabilidad a los patrones climáticos que cambian el clima. Pero un nuevo desarrollo de Australia no quiere cambiar lo que cultivamos, sino que quiere cambiar la forma en que lo hacemos.

Sundrop Farms en el sur de Australia está utilizando una combinación de energía solar y agua de mar para producir alimentos en medio de un desierto y completamente independiente de los recursos no renovables. Cada día, el agua de mar se bombea a 2 km del Golfo de Spencer a la granja de 20 hectáreas. El agua se ejecuta a través de un sistema de desalinización que produce hasta 1 millón de litros de agua dulce cada día, que luego se utiliza para regar 18.000 plantas de tomate dentro de un invernadero.

Ese sistema de desalinización está alimentado por energía solar. 23.000 espejos focalizan la luz solar en una torre receptora de 115 metros de altura para producir hasta 39 megavatios de energía por día. No hay necesidad de pesticidas ya que las plantas se cultivan en cáscaras de coco y el agua de mar esteriliza el aire. Los herbicidas también son innecesarios ya que los empleados hieren las plantas a mano

LAS FERIAS DEL FUTURO

Todo el proceso en Sundrop Farms es menos acerca de la creación de nueva tecnología y más sobre la combinación de las tecnologías existentes de una nueva manera, y mientras que el sistema de la granja ha sido criticado como innecesario por algunos ya que los tomates todavía se pueden cultivar en partes no desérticas de Australia. Puede no ser el caso 20 o 50 años a partir de ahora.

En este momento, las prácticas agrícolas actuales cuestan al mundo entero unos USD 3 Bn al año, según Trucost. Ese costo se basa en el precio medioambiental de la agricultura - uso de la tierra, contaminación del agua, deforestación, etc. - y sólo va a seguir subiendo. El cambio climático seguirá consumiendo los recursos que utilizamos para la agricultura, y el aumento esperado de la población para 2050 dará lugar a un aumento del 50 por ciento en la demanda de alimentos. Los plaguicidas que actualmente utilizamos también están teniendo un efecto devastador en el medio ambiente que puede llegar a ser irreversible pronto.

Esas proyecciones futuras hacen que las prácticas agrícolas innovadoras y sostenibles como las utilizadas por Sundrop Farms sean aún más una prioridad para combatir el hambre en los próximos años.