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Región por región: estas son las predicciones del Banco Mundial para 2019

Para mantener el crecimiento, las economías emergentes y en desarrollo deberían volver a establecer espacio macroeconómico e impulsar la productividad. la economía mundial se desacelerará al 2,9 % en 2019 con el debilitamiento del comercio y de la inversión

The Running Man, una película ambientada en 2019

Perspectivas regionales:

Asia oriental y el Pacífico: Asia oriental y el Pacífico sigue siendo una de las regiones en desarrollo de más rápido crecimiento del mundo. Se prevé que en esta región el crecimiento se modere hasta alcanzar el 6 % en 2019, sobre la base de una estabilización generalizada de los precios de los productos básicos, una moderación de la demanda y el comercio mundiales y un endurecimiento paulatino de las condiciones de financiamiento a nivel mundial. Según las previsiones, en China el crecimiento se desacelerará al 6,2 % este año, mientras continúa el reequilibrio interno y externo. Se anticipa que el crecimiento en el resto de la región llegará al 5,2 % en 2019, a medida que la resiliencia de la demanda compense el impacto negativo de la disminución de las exportaciones. En Indonesia, se espera que el crecimiento se mantenga estable en el 5,2 %. Se prevé que la expansión de la economía tailandesa se desacelerará al 3,8 % en 2019.

Europa y Asia central: Se prevé que los persistentes efectos de la tensión financiera en Turquía incidan en el crecimiento regional este año y lo reduzcan al 2,3 %. En ese país se prevé un debilitamiento de la actividad económica y una desaceleración del crecimiento al 1,6 % debido a la elevada inflación, las altas tasas de interés y la falta de confianza, lo que moderará el consumo y la inversión. Sin incluir a Turquía, se proyecta una desaceleración del crecimiento en la parte occidental de la región. En Polonia, se prevé una desaceleración del crecimiento al 4 % con la ralentización del crecimiento en la zona del euro. Se anticipa un crecimiento más lento en la parte oriental de la región, a medida que se desacelere el crecimiento de las grandes economías, con inclusión de la Federación de Rusia, Kazajstán y Ucrania.

América Latina y el Caribe: Según las proyecciones, esta región crecerá a un ritmo del 1,7 % este año, respaldado principalmente por un repunte del consumo privado. Se prevé que Brasil se expanda un 2,2 %, suponiendo que se introduzcan rápidamente las reformas fiscales, y que la recuperación del consumo y la inversión supere los recortes del gasto público. En México, se prevé que la incertidumbre en materia de políticas y la perspectiva de una inversión aún escasa mantengan el crecimiento en una tasa moderada del 2 %, a pesar de la menor incertidumbre relativa al comercio tras el anuncio del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. Se pronostica que Argentina se contraerá un 1,7 % a medida que la profunda consolidación de la situación fiscal produzca una pérdida de empleos y una reducción del consumo y la inversión.

Oriente Medio y Norte de África: En esta región se proyecta un aumento del crecimiento al 1,9 % en 2019. Pese a la desaceleración del crecimiento del comercio mundial y al endurecimiento de las condiciones del financiamiento externo, se anticipa que los factores internos —en particular, las reformas de las políticas—impulsarán el crecimiento en la región. Este año se prevé un leve repunte del crecimiento de los países exportadores de petróleo, a medida que los países del Consejo de Cooperación del Golfo en conjunto aceleren su crecimiento, de un 2 % en 2018 al 2,6 % este año. Se prevé una contracción de 3,6 % del crecimiento de Irán en 2019 como consecuencia de las sanciones impuestas a ese país. Se pronostica que en Argelia el crecimiento baje al 2,3 % a medida que vaya disminuyendo el incremento del gasto público del año pasado. Se prevé que en Egipto el crecimiento se acelere hasta alcanzar el 5,6 % en el presente ejercicio, como resultado del apoyo a la inversión a través de reformas dirigidas a fortalecer el clima de negocios y a medida que repunte el consumo privado.

Asia meridional: Se espera que el crecimiento de esta región se acelere al 7,1 % en 2019, sustentado por el aumento de la inversión y un fuerte consumo. Se prevé que en India el crecimiento aumente al 7,3 % en el ejercicio de 2018/19 debido a la persistencia de un fuerte consumo y del crecimiento de la inversión. Se espera que el crecimiento de Bangladesh se desacelere al 7 % en ese mismo ejercicio, con una actividad económica respaldada por un fuerte consumo privado y gasto en infraestructura. Según las proyecciones, el crecimiento en Pakistán se desacelerará al 3,7 % en el ejercicio de 2018/19, y que las condiciones de financiamiento se endurecerán para ayudar a contrarrestar la creciente inflación y las vulnerabilidades externas. Se anticipa que el crecimiento en Sri Lanka se acelerará ligeramente hasta alcanzar el 4 % en 2019, respaldado por una fuerte demanda interna y el impulso de las inversiones relacionadas con proyectos de infraestructura. En Nepal se prevé una moderación del ímpetu generado con posterioridad al terremoto, y el crecimiento debería bajar al 5,9 % en el ejercicio de 2018/19.

África al sur del Sahara: En esta región, se espera que el crecimiento aumente al 3,4 % en 2019, como resultado de la menor incertidumbre en materia de políticas y de una mejora de la inversión en las grandes economías, además de un sólido crecimiento continuado en los países que no son ricos en recursos. En Nigeria se prevé un aumento del crecimiento al 2,2 % en 2019; se supone que la producción de petróleo se recuperará y que una lenta mejora de la demanda privada restringirá el crecimiento del sector industrial no petrolero. Se prevé que Angola crezca un 2,9 % en 2019 como resultado de la recuperación del sector del petróleo a medida que entren en operación nuevos yacimientos petrolíferos y las reformas impulsen el entorno de negocios. Según las proyecciones, el crecimiento de Sudáfrica se acelerará moderadamente a un ritmo de 1,3 %, en medio de restricciones de la demanda interna y un limitado gasto público.

Fuentes: Banco Mundial