La empresa invertirá US$91 millones en su primer centro de almacenamiento fuera del AMBA, ubicado en Estación Juárez Celman. El proyecto llega en un momento en que Córdoba busca consolidarse como nodo clave de la ruta terrestre hacia el Pacífico y, desde ahí, hacia los mercados asiáticos.
Mercado Libre confirmó a comienzos de agosto la construcción de un centro de almacenamiento de 60.000 metros cuadrados en Estación Juárez Celman, al norte del Gran Córdoba. Con una inversión de US$91 millones, el proyecto será el quinto depósito de la compañía en Argentina y el primero que instala fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires. Forma parte del plan de inversiones de US$3.400 millones que la empresa anunció para el país durante 2026.
El complejo, que desarrollará la firma Plaza Logística, tendrá capacidad para almacenar hasta seis millones de productos y funcionará como nodo central de abastecimiento para los depósitos de última milla de las regiones Centro, NOA y NEA. Se estima que generará hasta 2.000 puestos de trabajo directos, más varios cientos indirectos, con puesta en marcha proyectada para fines de 2027.
El gobernador Martín Llaryora recibió a representantes de la compañía para conocer los detalles del proyecto, mientras que el Country Manager de Mercado Libre Argentina, Adrián Ecker, describió la decisión como un paso clave en la estrategia de federalizar la logística de la empresa. Córdoba ya era una plaza relevante para Mercado Libre: la provincia cuenta con una oficina corporativa en Villa Allende —que empleará a 1.300 personas cuando se inaugure en enero de 2027—, cinco centros de última milla que procesan 75.000 paquetes diarios y más de 18.000 pymes y emprendedores que usan la plataforma como canal de venta.
Una ubicación que no es casual
El nuevo depósito responde, en primer lugar, a una lógica de negocio doméstico: acortar tiempos de entrega y reducir costos logísticos para el interior del país. Pero su localización coincide con el corredor que, a mediano plazo, podría convertir a Córdoba en un punto de paso obligado entre el Atlántico y el Pacífico: el Corredor Bioceánico Central.
Ese corredor conecta el puerto brasileño de Porto Alegre con el puerto chileno de Coquimbo, atravesando Uruguay y las provincias argentinas de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba y San Juan por la Ruta Nacional 150, en un trazado de más de 2.400 kilómetros. Su punto crítico es el paso de Agua Negra, a casi 4.800 metros de altura, que hoy permanece cerrado buena parte del año por las nevadas. La obra que busca resolver ese obstáculo —el túnel binacional de Agua Negra, de casi 14 kilómetros de longitud entre San Juan y la región chilena de Coquimbo— lleva más de una década en distintas etapas de estudio, financiamiento y postergación.
El proyecto recuperó impulso político este año: el encuentro del 6 de abril entre los presidentes José Antonio Kast y Javier Milei en Casa Rosada relanzó la agenda binacional del túnel. En los hechos, sin embargo, la obra sigue en fase de estructuración: el Banco Interamericano de Desarrollo financia desde 2017 un programa específico (PETAN) para preparar la licitación del diseño y la construcción, cuyo último informe de seguimiento data de marzo de este año.

El proyecto llega en un momento en que Córdoba busca consolidarse como nodo clave de la ruta terrestre hacia el Pacífico y, desde ahí, hacia los mercados asiáticos.
Según una nota publicada en junio por El Cronista, en Chile ya avanzan trabajos de pavimentación y mejora de accesos en alta montaña, mientras que en Argentina las excavaciones principales todavía no comenzaron, aunque el Gobierno nacional giró fondos recientes para obras complementarias en el corredor. Una vez adjudicada la obra, la construcción del túnel demandaría entre nueve y diez años. Como referencia del estado actual del paso de montaña que el túnel busca reemplazar: en mayo de este año permaneció transitable de forma ininterrumpida durante seis meses consecutivos, un récord que sus impulsores usan como argumento a favor de la obra, aunque referentes locales como el cónsul chileno en San Juan evitan dar plazos concretos para la reactivación institucional del proyecto.
El interés asiático, ya presente
El componente extra-regional del corredor no es una hipótesis lejana. En licitaciones previas del túnel, empresas estatales chinas —entre ellas China Railway Tunnel Group y consorcios vinculados a Power China y CCCC— figuraron entre los interesados en construir la obra. Y en instancias de promoción comercial organizadas en la región de Coquimbo participaron delegaciones de Argentina, Brasil, Vietnam, Indonesia y China, explorando oportunidades vinculadas al corredor. El argumento de fondo que manejan sus impulsores es que la conexión permanente con el Pacífico acortaría de forma significativa los tiempos de tránsito de las exportaciones sudamericanas hacia Asia, hoy dependientes casi por completo de la salida atlántica.
La propia Bolsa de Comercio de Córdoba participó, junto a universidades de Argentina y Chile, de un trabajo de seguimiento académico sobre el estado de avance del Corredor Bioceánico Central y del túnel de Agua Negra, lo que muestra que en la provincia hubo, al menos en su momento, una mirada institucional puesta sobre este proyecto de largo aliento.
Dos tiempos que convergen
La inversión de Mercado Libre y el Corredor Bioceánico Central operan, por ahora, en escalas temporales distintas: una es una decisión corporativa que se ejecuta en meses; la otra, una obra de ingeniería binacional que todavía necesita años de definiciones políticas y financieras.
Pero ambas coinciden en el mismo diagnóstico: Córdoba tiene condiciones geográficas e institucionales para funcionar como plataforma logística del centro del país. Si el corredor hacia Coquimbo finalmente se concreta, la infraestructura que hoy construye el e-commerce podría terminar sirviendo a un flujo de mercancías mucho más amplio, con destino final en los puertos del Pacífico y, desde ahí, en los mercados de Asia
Marcos González Gava es Co Fundador de Reporte Asia. Especialista en negocios financieros y comerciales, y asuntos culturales con la República Popular China

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