Hace 20 días - Economía y Finanzas

RIGI, ¿qué dicen los que saben?

Por Máximo Moya

RIGI, ¿qué dicen los que saben?

Durante la madrugada del día 28 de junio, tras un largo debate en Diputados, en verdad, en todo el Congreso en general con sus idas y vueltas, la Ley Bases fue aprobada. En esta ocasión, la propuesta es brindar a la gente cuáles son las posturas de distintos expertos en la materia frente a uno de los puntos más debatidos, el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), con el objetivo de ayudar a comprender qué es, por qué algunos lo apoyan y otros no, qué beneficios o perjuicios nos genera, y puedan formar su propia postura y opinión al respecto.

Giacomini, economista, ex amigo de Milei

Para comenzar, resulta interesante tener la opinión de alguien que conoce a Milei, y que además es de su misma ideología. En una entrevista con Tenembaum y María O'Donnell, Diego Giacomini, economista, ex amigo de Milei, a pesar de pertenecer a los defensores del liberalismo, plantea una posición dura contra el RIGI; en esta charla decía “el RIGI es una desigualdad ante la ley, ¿por qué es una desigualdad ante la ley? porque al que viene de afuera le decís: trae la plata que tengas, que quieras, yo no te pregunto dónde viene, perfecto, después, sacala cuando quieras, como quieras, yo no te pregunto ni te impido, no tenés que liquidar, listo, además no obligo al compre nacional tampoco”. Continúa, en referencia a los empresarios nacionales, diciendo que a los inversores argentinos, con el RIGI vigente, se les demandaría información acerca del origen del dinero, se les pondrían restricciones al girar los dólares y comprar en el mercado nacional. Giacomini expresa: “Es una desigualdad ante la ley y atenta contra lo que el mismo presidente habla, que habla de igualdad frente a la ley como, es cierto, uno de los pilares del liberalismo”

Daniel Funes de Rioja, abogado, Presidente de la UIA

En una entrevista con Diego Iglesias, Daniel Funes de Rioja, Presidente de la UIA, en lo que pareció ser un intento de escape hacia las preguntas del entrevistador de Radio Con Vos. A pesar de esto, Funes de Rojas dió algunas declaraciones y anticipaba la posición de la UIA por crear alguna ley de incentivo nacional. En aquel momento decía: en cuanto a objeciones, “les hemos planteado nuestras principales preocupaciones es, fundamentalmente, asegurar que en caso de fabricación nacional de determinados bienes de capital, puedan competir pese a las asimetrías fiscales, digamos tanto el impuesto del 17,5% al impuesto país, que no te descoloque ese tipo de asimetrías”. Por otro lado, respecto a la postura general de la ley bases, “esta ley tiene que salir y tiene que salir lo lo más rápido posible porque las grandes inversiones que están mirando a la Argentina en el tema energía, en el tema minería, están expectantes y es inversión extranjera directa muy importante no solamente por lo que significa como inversión en el país sino por la cadena de valor, el apalancamiento sobre las pymes”. También, en referencia a la ventaja de la riqueza de los suelos argentinos expresa: “hay que aprovechar la oportunidad que tiene la Argentina, no es una oportunidad de vaciar los recursos naturales, sino de explotarlos adecuadamente”

Como se dijo, al escuchar la nota del representante de la UIA con Diego Iglesias, este parece huir de las preguntas y no querer dar declaraciones. Sin embargo, de aquellas, puede hacerse una lectura entre líneas de lo que Daniel Funes de Rojas dice; por ejemplo, plantea una cierta precaución en lo que algunos llaman “competencia desleal” de las empresas nacionales frente a las extranjeras. También, aclara la importancia de evitar lo que sería el concepto de “economía de enclave”, esto es, una intensa actividad económica generando una “balanza comercial favorable”, pero en donde aquellas ganancias no se distribuyen en la sociedad. El empleo local suele ser precario y mal remunerado, y las empresas extranjeras a menudo importan su propia tecnología y personal especializado, limitando la transferencia de conocimientos y habilidades a la población local. Esta es una de las constantes críticas al RIGI.

Sin embargo, el representante de la UIA, a su vez parece sostener, como dice en la segunda cita, que el RIGI traería un efecto multiplicador en la economía al estimular toda una cadena de valor y un “apalancamiento sobre las pymes”, beneficiando a otros sectores, por ejemplo, al demandar infraestructura, servicios o productos locales; aunque es esto último lo que los críticos dicen que no ocurrirá.

En aquella entrevista, Daniel Funes de Rojas, también decía: “nosotros lo que hemos sugerido, también, es que haya un régimen de inversiones para inversiones en industria nacional, de capital nacional, y obviamente no de 200 millones para arriba de dólares, sino, este empezando este mucho más abajo. Y no para pedir subsidios, sino en todo caso para buscar los incentivos para producir más, tener mejor competitividad y exportar más”.

Las opiniones dentro de la UIA parecen no estar en sintonía, pero el mayor acuerdo puede verse en quienes la componen, es en la desigualdad de privilegios, incentivos y condiciones generales de competencia de las empresas locales frente a las extranjeras. Quizás, en este sentido, sea este el motivo por el cual nos enteramos hace unas semanas sobre el diseño de la Unión Industrial Argentina (UIA) del Régimen de Incentivo a la Producción Pyme Industrial (RIPI), en búsqueda equilibrar la balanza de incentivos.

Emmanuel Álvarez Agis, economista, ex-viceministro de economía

Entre los críticos del RIGI, también se encuentra Emmanuel Álvarez Agis, quien con su experiencia en el cargo de viceministro de economía en el segundo mandato de Cristina Kirchner, hace la comparativa con el acuerdo de Chevron de 2013. Como él dice, en una entrevista con María O’Donnell, negociaron con Chevron que a partir de llegada a una determinada cantidad de barriles de petróleo producidos en vaca muerta, la empresa iba a poder empezar a “girar dólares” a su casa matriz; pero aclara que aquel nivel de producción acordado, la empresa norteamericano recién lo alcanza en enero de 2021, y que “cuando fue a girar el primer dólar el Banco Central le dijo que no”.

Frente a esto, Álvarez Agis plantea que Argentina necesita una ley de promoción de inversiones porque no somos confiables, que coincide con uno de los argumentos del gobierno y los defensores del RIGI, que sostienen que es necesario dar grandes beneficios dado nuestro pasado. A su vez, el ex ministro de economía, al igual que otros críticos del RIGI, mantiene su postura de que los beneficios son excesivos y que “ninguna empresa pedía tanto”, frase muy repetida y presente en el Congreso en palabras de Martin Lousteau, y que aquel objetivo del gobierno de que “entren dólares” no está en línea con el régimen ya que, tras las modificaciones en el Senado, a partir del cuarto año las empresas ya no tienen la obligación de liquidar nada en el país.

Agustín Etchebarne, economista, director general de Fundación Libertad y Progreso

Agustín Etchebarne es un economista que se auto define liberal, director de la Fundación Libertad y Progreso. Etchebarne, con su pensamiento en general en línea con el de Javier Milei, es un defensor de la Ley Bases y el RIGI. Entre sus planteamientos sostiene: “el RIGI son esas reglas básicas para los grandes inversores donde se elimina el cepo a partir del tercer año, se bajan los impuestos, se dan beneficios y se hacen permanentes por 30 años”.

El economista liberal también explica cómo, según su mirada, el RIGI permitiría generar más pymes y por ende más trabajo, algo similar a lo que planteaba Daniel Funes de Rioja, Presidente de la UIA, cuando hablaba de “apalancamiento sobre las pymes”. Etchebarne dice: “vas a tener grandes proyectos mineros porque son proyectos de más de 200 millones de dólares, en realidad va a ser proyectos, a veces, de 10,000 millones de dólares. Cuando vos invertís en una mina construís una ciudad nueva, se genera un montón de pymes argentinas que van a abastecer a esa ciudad, que van a generar la logística, que van a alimentar a todas esas personas, que va a haber empresas de catering, que va a haber empresas de transporte, va a haber empresas de construcción, y la construcción es madre de industrias. Pero además, para que después se generen miles y miles y miles de nuevas empresas requerís que esos beneficios que hoy tienen las grandes empresas lleguen a todos, y eso requiere eliminar el cepo para todos, requiere eliminar impuestos o bajar impuestos para todos, simplificar y desregular y permitir las importaciones para capitales e inversiones, también, de un millón de dólares, no solo la de 200 millones; porque las inversiones de un millón de dólares te generan más empleo, o sea, 200 inversiones de un millón de dólares te generan, en general, más empleo que una inversión de 200 millones te entiende y eso va a llevar más tiempo”.

Por otro lado, Etchebarne, toca el tema de la igualdad ante la ley, principio fundamental del liberalismo, y aclara: “pero de ninguna manera es el final de la película, el final de la película tiene que ser igualdad para todos, que todo el mundo tenga esos beneficios de menores impuestos y mayor estabilidad”. También respecto a esto sostiene: “no es un tema de ser extranjero o local, sino es un tema de tamaño de las inversiones. Lo que te puede pasar es que tengas una gran inversión de afuera y quiera hacer un frigorífico que se pone en funcionamiento en los próximos 2 años y empieza a competir con los frigoríficos actuales que ya invirtieron 200 millones pero antes, en los últimos años” En este sentido, parafraseando al economista, plantea que en, por ejemplo, una inversión minera para exportar, que no compite con locales no es urgente la necesidad de establecer una competencia igualitaria para inversores argentinos y extranjeros; pero si fuera una inversión de un supermercado o un frigorífico, sería una competencia desleal, y habría que equiparar las ventajas, favoreciendo con la baja de impuestos; dice: “el espíritu tiene que ser que no perjudiques a nadie que ya haya invertido en Argentina”.

Carlos Freytes, politólogo, director del área de Recursos Naturales de Fundar

Otro gran crítico del RIGI es Carlos Freytes, director del área de Recursos Naturales de Fundar, que ha expresado su postura en varias entrevistas e incluso en el Congreso. El politólogo, define el RIGI como “problemático”, y lo argumenta diciendo: “porque implica tres grandes renuncias por parte de la Argentina: implica en, primer lugar, la renuncia a cobrar impuestos estos proyectos; en segundo lugar, implica la renuncia a hacer política productiva en relación a estos proyectos; y en tercer lugar, implica renunciar a la capacidad de decisión sobre el uso de los recursos naturales por parte de la Argentina” en una nota en Radio Con Vos, en la cual explica en gran profundidad y con tecnicismos el RIGI, pero de una forma simple.

Freytes también se posiciona del lado de quienes sostienen que “las empresas no pedían tanto” y se plantea en contra de la estabilidad tributaria otorgada por 30 años; respecto a esto dice: “¿por qué está mal? por varios motivos, primero, porque la decisión de inversión de la empresa depende de lo que ocurre en los 10 primeros años, o sea, en los 10 primeros años la empresa recupera su inversión y todo su cálculo financiero; para invertir o no se centra en esos 10 años. En segundo lugar, está mal porque sobre-compromete al Estado argentino más allá de su intención de incentivar la inversión extranjera directa; en tercer lugar, está mal porque en la experiencia comparada, y ahí está por ejemplo el caso de Perú, uno generalmente no otorga un beneficio encima de otro, y por ejemplo, las empresas que van a invertir grandes montos firman un contrato específico con el estado peruano en el cual pueden optar por dos cosas: o bien estabilidad tributaria y una tasa más alta, o bien el régimen general sin estabilidad, o sea, una tasa más baja en el régimen general sin estabilidad. Acá le dan las dos cosas”.

También, en cuanto a la liquidación por exportación de divisas, Carlos explica: “si uno, por ejemplo, va a hacer un proyecto de cobre, ese proyecto de cobre va a tener 4 o 5 años de construcción hasta que genere divisas, o sea, que en la práctica no hay ninguna obligación de liquidar divisas porque el proyecto solamente va a madurar dentro de 4 o 5 años”. Y agrega, en este sentido: “hay un momento virtuoso que es cuando se invierte en el país, se construye el proyecto, se contrata trabajo para construir el proyecto, etcétera, hay un balance que es positivo; ahora, en el tiempo, ese balance es negativo o es intangible para la economía Argentina”.

Finalmente, hace mención a los beneficios de las importaciones bajo el régimen de incentivos: “el RIGI lo que hace es que les permite a las empresas importar a arancel cero no solo bienes de capital sino también repuestos, partes de maquinarias, insumos para la producción, y en la última redacción dice directamente mercadería; mercadería quiere decir que inicialmente podrían importar hasta los uniformes digamos y los zapatos de trabajo de los trabajadores que operan el proyecto”. Parafraseando a Carlos Freytes, enfatiza en que las empresas, como siempre, piden garantías respecto a la posibilidad de girar dividendos, y esto está en el régimen, también piden reducción de los derechos de exportación, que también está en el régimen; y lo que no te piden las empresas es la disminución de 10 puntos del impuesto a las ganancias. Además, sumando a esto, en lo que refiere a la competencia local con la extranjera Freytes dice: “si un proyecto tiene que elegir entre importar una maquinaria arancel cero o comprar esa maquinaria localmente cuando el productor va a haber tenido que importar insumos bajo el régimen arancelario general eso lo coloca una situación de desventaja competitiva”

Carlos Melconian, economista, ex presidente del Banco Central

Carlos Melconian, economista, ex presidente del Banco Central durante el mandato de Macri, se posiciona a favor de la Ley Bases y apoya al RIGI. Respecto al régimen de inversiones plantea, como muchos, el problema de la desigualdad y sostiene, parafraseando, estar a favor de que “los que ponen guita, ganen guita, que sea suya y puedan hacer con esta lo que quieran”. Melconian dice que el problema de la Argentina es su mala fama y la desconfianza que genera, en este sentido, el RIGI vendría a solucionar este problema. El ex presidente del BCRA pone sobre la mesa la situación en la que una empresa demanda la quita de ciertos impuestos que no le cobran en otro país y que sin esta condición no pone capital, además de la posibilidad de hacer con los dólares lo que quiera, es decir, no tener las restricciones del cepo; “todo lo que tiene una economía normal” dice Melconian. La pregunta que se hace Carlos es, ¿en una economía que ha caído tanto y no es confiable, cuanto das? ¿das lo que piden? ¿das menos? ¿das más?. Carlos Melconian dice que con el RIGI, ante una situación como la que fue en un corto lapso de tiempo la llegada de Menem y el kirchnerismo, que siendo de un mismo partido político tuvieron políticas muy diferentes, este régimen da la posibilidad al empresario extranjero a llevar a cabo un juicio, lo cual otorga segura al inversor. Nicolas Dujovne, ex ministro de Hacienda durante el mandato de Macri, sumado al debate y a favor del RIGI, dice: "El RIGI es una herramienta muy efectiva. Hay numerosos sectores que lo necesitan, especialmente después de que Argentina haya tenido problemas recurrentes con contratos".

Por otro lado, el economista sostiene que “el Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI) no es el as bajo la manga para que venga plata. No hay un plan económico, hay un plan financiero”, y parece dar a entender que el RIGI no traería grandes cambios en la economía. En esta misma postura se encuentra Hernán Lacunza, también ex ministro de Hacienda durante el mandato de Macri, quien dice: “el RIGI no te va a mover la macro, te va a canalizar algunas inversiones puntuales en los sectores agraciados, que son como cinco por ahí los extractivos [...] La micro acompaña, la macro manda; si vos no tenés una macro estable que te permita inferir que el cepo lo vas a levantar no dentro de seis semanas pero sí dentro de 6 meses, la inversión va a esperar”.

Conclusiones

Como conclusión, resumen o cierre a lo planteado aquí, se pueden realizar ciertas afirmaciones: La primera, es que, en líneas generales, todos están de acuerdo en que los beneficios del RIGI son grandes, aunque algunos lo vean como algo bueno o necesario y otros lo vean como algo excesivo y perjudicial. La segunda, es que tanto críticos como aquellos que apoyan al RIGI, sostienen que un régimen de inversiones extranjeras es necesario. Y la tercera, es que estén de acuerdo o no con este punto de la Ley Bases, todos ven la necesidad de equiparar las ventajas competitivas entre locales y extranjeros. Es en esta última afirmación en la que parece haber mayor acuerdo en todo el espectro ideológico, inclusive del ala liberal que a algunos sorprenden con esta crítica, y a los que se suman Horacio Liendo, “arquitecto” de la Convertibilidad y Roberto Cachanosky, también, liberal.


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Máximo Moya

Máximo Moya

Mi nombre es Máximo Moya, tengo 20 años y soy estudiante de economía en la UNLAM.
Apasionado por la economía política y la filosofía, busco aportar para alcanzar una sociedad curiosa, informada y con pensamiento crítico.

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