El Banco Central de la República Argentina (BCRA) cerró la última semana con compras de divisas por casi USD 300 millones, con lo que las reservas internacionales volvieron a crecer y superaron los USD 45.000 millones, un nivel que no se registraba desde septiembre de 2021.
Según datos oficiales, la autoridad monetaria logró 15 jornadas consecutivas con saldo comprador en el mercado cambiario, acumulando en ese período casi USD 978 millones. Ese impulso se dio tanto por compras directas como por el efecto positivo del aumento del precio internacional del oro —que el BCRA acumula en cerca de 1,98 millones de onzas— y la mayor liquidación de exportaciones del sector agroexportador.
Un repunte sostenido
Este avance se inscribe en un patrón más amplio de acumulación de reservas en los últimos meses. En enero, por ejemplo, el BCRA ya había comprado más de USD 800 millones, con las reservas superando los USD 45.000 millones, el nivel más alto en más de cuatro años.
El repunte de las reservas —que habían estado deprimidas durante largos tramos de los últimos años debido a desequilibrios macroeconómicos, déficit fiscal y salidas de capital— representa una señal de fortaleza cambiaria en momentos de volatilidad global. Desde 2021, las reservas no alcanzaban estas cifras: el registro previo más alto se ubicó alrededor de USD 45.169 millones en septiembre de ese año.
Por qué importa este crecimiento
Las reservas internacionales son uno de los principales indicadores de solidez macroeconómica de un país. Sirven como colchón para hacer frente a pagos de deuda, sostener el tipo de cambio oficial, intervenir en los mercados de cambios y dar confianza a inversores y organismos multilaterales. Un nivel creciente de reservas reduce la vulnerabilidad externa y amplía los márgenes de maniobra ante shocks globales.
El dato que subraya este momento es que no se veía una cifra de reservas de más de USD 45.000 millones desde 2021, antes de que la economía argentina atravesara varios trimestres complicados con déficits fiscales, presiones inflacionarias y tensiones en el mercado de cambios.
Factores detrás del repunte
Analistas coinciden en que la mejora responde a varios factores:
Mayor oferta de dólares por parte del sector exportador, especialmente del complejo agroindustrial, que liquida divisas con un ritmo más activo.
Política activa de compras del BCRA, que estableció límites diarios para adquirir divisas sin distorsionar el mercado.
Revalorización del oro en los mercados internacionales, que amplificó el valor de las reservas existentes.
Además, el propio BCRA estimó que, de mantenerse las condiciones actuales, la adquisición de divisas podría oscilar entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones a lo largo del año, dependiendo de la dinámica de la demanda de pesos y la entrada de dólares al mercado.
¿Qué significa para la economía argentina?
Llegar a niveles de reservas que no se veían desde 2021 es, sin duda, una señal positiva para el frente externo de la economía. Lejos de ser un dato aislado, esta recuperación pone en perspectiva una mejora del acceso a dólares estables en un país donde la escasez de divisas ha sido un tema recurrente en los últimos años.
La acumulación sostenida de reservas permite al BCRA tener mayor capacidad de intervención cambiaria, reducir el riesgo de tensiones abruptas y ofrecer un respaldo más sólido frente a compromisos externos. Para los mercados, la noticia también es leída como un elemento de mayor certidumbre macroeconómica en un contexto regional e internacional de alta volatilidad.

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