22/7/2023 - Entretenimiento y Bienestar

Historia detrás del órgano del placer femenino: el clítoris

Por Guadalupe Camurati

Imagen de portada
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La sexualidad siempre se ha contemplado desde un marco coital y falocéntrico. “Falo” es una más de las tantas nominaciones que el ser humano le ha puesto al genital masculino. Este concepto remite totalmente a que la mirada de la sociedad haya sido siempre “a partir de” o “basada en” el pene. Hoy en día el foco del placer no solo pasa por lo masculino, sino que también, por lo femenino.

De ser así́ nos encontramos con un órgano sumamente importante y protagonista en el cuerpo femenino: el clítoris. Si tan solo las personas le pusieran la misma atención a este órgano como se le ha puesto a todo lo que involucre un falo, hoy en día, se estarían debatiendo otras cosas. Se ha asociado a la vagina como u lugar y espacio para el placer, pero la realidad, es que su propósito principal es la reproducción. Por otro lado, el clítoris, que se encuentra en la parte visible de los genitales femeninos, la vulva, su única función es el placer femenino.

¿Qué tanto sabemos de este órgano? ¿Si te digo que su longitud es muy similar a la de un pene?

El clítoris puede medir entre 7 y 12 cm. La parte que uno conoce, o ve, o presta atención, es solamente el glande, que mide aproximadamente 1cm, se encuentra debajo de un capuchón. Con el mismo se puede interactuar directamente, pero el órgano continua por dentro y se extiende por toda la zona. Tiene terminaciones nerviosas extra sensibles que llegan a un montón de puntos, como la cavidad vaginal, la zona del perineo y ano y la zona conocida como “el punto g”. Por ende, al masturbarnos o tener encuentros sexuales con otro, se está interactuando con toda esta zona y a la vez el clítoris. Al interactuar con el mismo, se llena de sangre, tal como el pene y así se erecta y se vuelve extra sensible.

¿Cuándo oímos hablar por primera vez de este órgano localizado entre nuestras propias piernas? Refiriéndonos un poco a la historia de este órgano dedicado exclusivamente al placer, el clítoris fue descubierto alrededor del año 1559 por un cirujano italiano que estudiaba la anatomía humana llamado Mateo Realdo Colombo.  Dicen que probablemente fue descubierto antes por otra persona, pero a este cirujano puntual le gustaba (numerosas veces) diseccionar las partes del cuerpo.

El clítoris paso a ser un órgano completo y reconocido como fuente del placer femenino. En su momento se creía que la cuestión reproductiva iba de la mano del placer femenino. Se llegó a creer que cuanto más placer sentía la mujer más fértil era. Y que no había que desperdiciar eso. Por ende la masturbación estaba prohibida, para que no se libere ese componente fuera de lo que conlleva ser penetrada y que ambos lo liberen juntos. El clítoris tomo protagonismo hasta 1850, donde se descubre el fenómeno de la ovulación y se entiende que un ovulo y un espermatozoide generan la fecundación, por ende el placer femenino y su órgano, ya no estaban en el panorama principal.

Surge la conocida “histeria femenina” que en su momento se catalogaba como una enfermedad. La histeria era producto de la mujer insatisfecha sexualmente. Se consideraba una patología propia, podía provocar insomnio, nerviosismo falta de apetito, dolores de cabeza, espasmos musculares, irritabilidad, entre otros. Tuvo un boom en la era victoriana pero fue planteada mucho antes, por Platón y Hipócrates. Ante esta supuesta enfermedad, había que liberar a la mujer de su exceso ardor, dolor y tensión haciéndole lo que se conocen como “masajes pélvicos” en donde un médico masajeaba la zona de la vulva de la mujer (la masturbaba) y este era considerado el “remedio aplicado” para esta condición que sufrían las mujeres. La cuestión estaba que la mujer no es que estaba insatisfecha sexualmente porque no tenía relaciones con su pareja, sino que estas relaciones sexuales eran centradas en el aspecto coital y no en el placer.

Con el tiempo, Sigmund Freud le pone atención al tema y surgen los términos como “¿sos clitoriana o sos vaginal?”  El defendía que había dos tipos de mujeres , las clitorianas y las vaginales y sostenía que un tipo de goce era inferior al otro: las que disfrutaban con el clítoris eran inmaduras (o neuróticas) y las que sentían placer en la zona vaginal eran las mujeres maduras. Desde el concepto del falo, se minimiza y critica la función del órgano del place femenino.

Después de las numerosas declaraciones de Freud con respecto al órgano, el mismo fue olvidado hasta 1924 donde la bisnieta de Napoleón, Marie Bonaparte, asegura que estudio numeras veces este órgano y que se encuentra “demasiado alejado de la vagina”. Refuto toda cuestión planteada por Freud y afirmo que este órgano era para el placer. No tuvo mucho peso sus declaraciones ya que se decía que Marie hablaba de ella misma y su experiencia propia con el órgano.

Por el año 1950 aparecen tres sexólogos estadounidenses muy conocidos llamados Alfred Kinsey, William Howell Masters y Virginia Johnson que se dedicaron a la observación del comportamiento sexual humano. Kensey afirma que el clítoris es una zona hipersensible a diferencia de las paredes vaginales. Más adelante se llega a la conclusión de que no existe el orgasmo clitoriano y el orgasmo vaginal simplemente es solo un tipo de orgasmo y proviene del clítoris y se propaga por la vagina.

Por el año 1968 se suman los movimientos feministas. Anne Koedt publica un artículo llamado “The Myth of the Vaginal Orgasm” basado en la obra llamada “Respuesta sexual humana” de Masters y Johnson. Afirma que como el placer femenino es estudiado siempre por hombres la mujer se ve siempre disminuida en su rol y existencia, tratada como un ser inferior. La figura masculina ha siempre intentado minimizar el poder y el conocimiento sobre el órgano femenino ya que, como mujeres podemos satisfacernos solas sin la necesidad de un hombre o una penetración.

Recién para el año 1998 una investigadora australiana conocida como Helen O ́Connell estudio el clítoris con exactitud a través de una resonancia magnética. Un nuevo aspecto y una nueva cara se le da al órgano: ahora es visible. En 2008 una ginecóloga llamada Odile Buisson y un doctor llamado Pierre Foldés retomaron estas ecografías y realizaron investigaciones en donde llegaron a la conclusión de que el órgano es más grande de lo que pensaban, y se extiende por el interior del cuerpo varios centímetros. Aquí se confirma el mito del orgasmo clitoriano y vaginal: se comprueba que es solo uno y se origina del clítoris.

En 2017 sale por las redes el video titulado “Le clítoris” donde se ve una versión 3D del órgano que la realizó Odile Fillod en 2015. Este video con las nuevas tecnologías causó furor en las redes y en las mujeres. Recién siglo XXI se termina de dar una cara y función al órgano dedicado exclusivamente al placer que poseemos todas las mujeres. Un gran avance para la humanidad y la sexualidad.

Es 2023 y siguen investigando haciendo estudios sobre este órgano que mitad de la población mundial tiene y cada día se descubren cosas nuevas.

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Guadalupe Camurati

Diseñadora gráfica, podcaster y creadora de contenido. En 2020 hice la tesis sobre el placer femenino y desde entonces creo contenido sobre educación sexual en redes. Recientemente comencé un podcast llamado "El punto G".

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