13/2/2023 - Política y Sociedad

Autismo: Qué es, signos y síntomas e intervención.

Por sofia odda

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¿Qué son los trastornos del espectro autista?

El autismo, denominado también como Trastorno Generalizado del desarrollo (TGD) o TEA (Trastorno del espectro autista) es una afección relacionada con el desarrollo del cerebro que afecta la manera en la que una persona percibe y socializa con otras.

Las personas con TEA se comunican y aprenden de manera distinta. Las capacidades de las personas con TEA pueden variar de manera significativa. Por ejemplo, algunas personas con TEA podrían tener destrezas de conversación avanzadas, mientras que otras podrían no expresarse verbalmente. Algunas personas con TEA necesitan mucha ayuda en su vida diaria; otras pueden trabajar y vivir con poca ayuda o nada de ayuda. El trastorno también comprende patrones de conducta restringidos y repetitivos. El término «espectro» en el trastorno del espectro autista se refiere a un amplio abanico de síntomas y gravedad.

Signos y síntomas de los trastornos del espectro autista

Tienen dificultades con la reciprocidad socio-emocional, el ida y vuelta de una conversación, dificultades a la hora de comunicarse de forma no-verbal y para iniciar o mantener amistades.

Algunos niños presentan signos del trastorno del espectro autista en la primera infancia, como menor contacto visual, falta de respuesta cuando los llaman por su nombre o indiferencia ante las personas responsables del cuidado. Otros niños pueden desarrollarse normalmente durante los primeros meses o años de vida, pero luego repentinamente se vuelven introvertidos o agresivos o pierden habilidades del lenguaje que habían adquirido.

Debido a la combinación única de síntomas que presenta cada niño, a veces, puede ser difícil determinar la gravedad. En general, se basa en el nivel de deterioro y en cómo afecta la capacidad de desenvolverse.

Comunicación e interacción social

Las destrezas de comunicación e interacción sociales pueden ser un desafío para las personas con TEA. Por ejemplo:

  • No responde a su nombre o, en ocasiones, parece no escucharte.
  • Se resiste a los abrazos y las caricias; además, parece que prefiere jugar solo y se abstrae en su propio mundo.
  • No suele hacer contacto visual y carece de expresión facial.
  • No habla o tiene un desarrollo tardío del habla, o bien pierde la capacidad que tenía para decir palabras u oraciones.
  • No puede mantener ni iniciar una conversación o, tal vez, inicia una solamente para pedir algo o nombrar elementos.
  • Habla con tono o ritmo anormal y es posible que utilice una voz cantarina o que hable como un robot.
  • Repite palabras o frases textuales, pero no comprende cómo usarlas.
  • No parece entender preguntas o indicaciones simples.
  • No expresa emociones ni sentimientos y parece no ser consciente de los sentimientos de los demás.
  • No señala ni trae objetos para compartir sus intereses.
  • Aborda interacciones sociales de forma inadecuada comportándose de manera pasiva, agresiva o perturbadora
  • Tiene dificultad para reconocer señales no verbales, como la interpretación de las expresiones faciales de otras personas, las posturas corporales o el tono de voz.

Patrones de comportamiento

Las personas con TEA tienen conductas o intereses que pueden parecer inusuales. Estas conductas o intereses distinguen a los TEA de las afecciones que solo se definen por problemas con la comunicación y la interacción sociales.

  • Realiza movimientos repetitivos, como balancearse, girar o aletear con las manos.
  • Realiza actividades que podrían causarle daño, como morderse o golpearse la cabeza.
  • Desarrolla rutinas o rituales específicos y se altera con el mínimo cambio.
  • Tiene problemas con la coordinación o muestra patrones de movimientos extraños, como ser torpe o caminar en puntas de pie, y muestra un lenguaje corporal extraño, rígido o exagerado.
  • Se deslumbra con los detalles de un objeto, como las ruedas que giran en un auto de juguete, pero no entiende el propósito general o el funcionamiento del objeto.
  • Es más sensible que lo habitual a la luz, el sonido o el contacto físico, pero puede ser indiferente al dolor o la temperatura.
  • No participa en juegos de imitación o de simulación.
  • Se obsesiona con un objeto o una actividad con una intensidad o concentración anormales.
  • Tiene preferencias específicas con respecto a los alimentos, como comer solamente unos pocos alimentos o no comer alimentos con una determinada textura.

Intervención

No hay manera de prevenir el trastorno del espectro autista, pero hay opciones de tratamiento. El diagnóstico e intervención tempranos son lo más útil, y pueden mejorar el desarrollo del lenguaje, las habilidades y la conducta. Sin embargo, la intervención es útil a cualquier edad. Si bien, en general, los niños no dejan de tener los síntomas del trastorno del espectro autista cuando crecen, pueden aprender a desempeñarse adecuadamente.

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sofia odda

sofia odda

¡Hola! Soy Sofía, Psicóloga clínica. Me dedico a la atención psicológica de adultos, adolescentes, y niños con discapacidad. Realizo talleres de orientación vocacional, orientación a padres, etc. Me encanta mi vocación, disfruto trabajar de lo que me gusta. La escritura es un pilar fundamental para reflexionar. También, me gusta mucho el diseño UX/UI y aprender sobre el UX research. Los invito a leer mis artículos.

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