Introducción
En cuestión de horas, el régimen venezolano ha movido dos fichas que dicen más que cualquier discurso. A Vladimir Padrino López, durante años el rostro público del poder militar, lo sacan del centro de mando y lo empujan hacia la discreta comodidad de un futuro cargo diplomático, mientras al frente del Ministerio de Defensa asciende Gustavo González López, el general asociado a los sótanos del SEBIN y la DGCIM, donde se han documentado torturas y abusos sistemáticos. En apariencia es un simple relevo de nombres; en la práctica, es una señal brutal de prioridades: el sistema no se dispone a corregir los excesos del pasado, sino a blindar a quienes los ejecutaron y reforzar, todavía más, la lógica de control e intimidación sobre militares y civiles. Este reporte examina esa maniobra como lo que es: un intento de blindar a los verdugos con trajes diplomáticos y nuevas estrellas en el uniforme, mientras la justicia internacional, lenta pero persistente, ya ha empezado a escribir sus nombres en expedientes, listas de sanciones y causas penales.
Del “Bobo Útil” al Diplomatico incómodo?
Todo indica que al “bobo útil” del régimen no lo van a tirar por la borda, sino recolocarlo en algún cargo diplomático o de representación internacional que suene respetable y, sobre todo, prometa un paraguas jurídico (DOJ 2020; U.S. Department of State 2025). La jugada es clara: vestirlo de embajador o “enviado especial” para intentar escudarlo bajo la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, que concede inmunidad frente a la jurisdicción penal del Estado receptor mientras el agente esté acreditado y en funciones (Convención de Viena 1961).
Esa inmunidad, sin embargo, es procesal y territorial: no borra el pasado ni hace desaparecer las acusaciones ya formuladas por tribunales estadounidenses, como la causa United States v. Vladimir Padrino López, No. 1:19‑CR‑176 (D.D.C.), donde se le imputa conspiración para distribuir cocaína a bordo de aeronaves registradas en Estados Unidos, dentro del paquete de cargos por narcoterrorismo anunciado el 26 de marzo de 2020 (DOJ 2020). A ello se suma su inclusión en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, que congela cualquier bien bajo jurisdicción estadounidense y prohíbe a personas y empresas de ese país hacer negocios con él (OFAC 2018; OFAC SDN
El General de la Noche y el Silencio
El nuevo hombre fuerte, Gustavo Enrique González López, se mueve en un terreno distinto pero igual de comprometido. No destaca tanto en expedientes de narcotráfico como Padrino, pero está profundamente hundido en los listados de sanciones por su papel en la maquinaria represiva del Estado (SanctionsWatch 2021; OpenSanctions 2026).
Bases de datos de sanciones lo identifican como figura clave del SEBIN y de la contrainteligencia militar en operaciones de persecución contra opositores civiles y militares, con detenciones arbitrarias y patrones de abuso documentados (SanctionsWatch 2021; OpenSanctions 2026). Organizaciones de derechos humanos describen al SEBIN y a la DGCIM como espacios asociados a torturas sistemáticas: desapariciones forzosas, golpizas, asfixia con bolsas, descargas eléctricas, simulacros de ahogamiento, posiciones de estrés y violencia sexual contra detenidos políticos y asecinatos selectivos dentro y fuera del pais.
(Revista SIC 2024; Red Global Venezuela 2025; Human Rights Watch 2017). Con ese historial, el general que hoy llega al Ministerio de Defensa arrastra un prontuario internacional que dificulta venderlo como interlocutor respetable en cualquier intento de recomponer relaciones exteriores (SanctionsWatch 2021; OpenSanctions 2026).
Inmunidad no es impunidad
Un eventual nombramiento diplomático para Padrino o González López podría ofrecer un escudo limitado: mientras un Estado los reconozca como agentes diplomáticos, su jurisdicción penal interna se ve restringida, incluso respecto de hechos anteriores (Convención de Viena 1961). Para el régimen, la salvación de sus cuadros más comprometidos no pasa solo por el título clásico de embajador. Cualquier traje con etiqueta diplomática sirve: jefe de misión, “enviado especial” o representante ante un organismo internacional, siempre que venga acompañado del sello de acreditación que activa privilegios e inmunidades.
El objetivo es el mismo en todos los casos: transformar a un potencial detenido en un “intocable” dentro de determinados territorios, aunque ni la Convención de Viena ni los tratados sobre inmunidades estén diseñados para borrar causas penales previas ni obligar a Estados Unidos u otros países a cerrar los ojos ante expedientes por tortura, narcotráfico o violaciones graves de derechos humanos. Pero esa protección solo existe donde sus credenciales sean aceptadas y no obliga a Estados Unidos a concederles ningún tipo de fuero, menos aún cuando ya constan acusaciones penales y sanciones financieras en su contra (DOJ 2020; OFAC 2018; OFAC SDN 2025; U.S. Department of State 2025).
Además, la Convención contra la Tortura y otras normas de derecho internacional imponen deberes de investigar y, en muchos casos, procesar o extraditar a presuntos responsables de tortura, lo que choca frontalmente con el uso de cargos diplomáticos como refugio para altos mandos represores (Ilabaca Law 2025; Núñez Law Firm 2025; Amnesty International 2021). Si alguno de ellos pisa territorio estadounidense sin un estatuto de inmunidad reconocido por Washington, o viaja a un tercer país dispuesto a cooperar con órdenes de arresto o extradición, la etiqueta de “embajador” tendrá poco peso frente a los números de caso ya registrados en cortes federales y a su condición de sancionados en los listados internacionales (DOJ 2020; OFAC SDN 2025; OpenSanctions 2026).
Un Estado que Protege a sus Victimarios
En el fondo, la salida de Padrino del Ministerio de Defensa y el ascenso deGonzález López no significan una ruptura con el pasado, sino la continuidad de un esquema de impunidad que ahora se apoya aún más en los aparatos de inteligencia y contrainteligencia (Human Rights Watch 2017; Revista SIC 2024; Red Global Venezuela 2025; OpenSanctions 2026).
El mensaje interno es nítido: el sistema cuida a quienes han sido funcionales a su supervivencia, aunque estén cercados por expedientes internacionales, y les garantiza refugio en despachos militares, en servicios de seguridad o en embajadas lejanas (OFAC 2018; OpenSanctions 2026). Para las víctimas, el mensaje es exactamente el contrario: quienes dirigieron torturas, desapariciones breves y montajes judiciales son reciclados y premiados, mientras la justicia internacional avanza despacio y condicionada por intereses geopolíticos (Human Rights Watch 2017; Amnesty International 2021).
En esa tensión entre un Estado que protege a sus victimarios y un sistema internacional que intenta, con todas sus limitaciones, hacer valer la responsabilidad penal individual, se juega buena parte del futuro inmediato de figuras como Padrino y González López, y también la credibilidad de cualquier “transición” que el poder quiera presentar como cambio real (DOJ 2020; U.S. Department of State 2025).
Conclusión
La operación que hoy se ve en Caracas no es un gesto de apertura, sino un cierre de filas. A Padrino se le ofrece la coartada del pasaporte diplomático; a González López se le entrega la llave del Ministerio de Defensa tras años de dirigir estructuras señaladas por torturas. El mensaje político es brutal en su sencillez: en el tablero del régimen, la lealtad pesa más que la ley, y la experiencia en reprimir vale más que cualquier compromiso con la verdad o la reparación.
Pero la apuesta tiene un límite: cuanto más se recicla y premia a los verdugos, más se acumulan pruebas, sanciones y causas que tarde o temprano harán más difícil sostener la ficción de que nada pasó. Ningún título de embajador, ningún nombramiento rimbombante, modificará un hecho de fondo: la responsabilidad por crímenes graves viaja con la persona, no con el cargo, y el intento de blindarlos hoy es, al mismo tiempo, una confesión de lo que temen que algún día les pidan cuentas.
Referencias
Amnesty International. “Estados Unidos reconoce que la Convención contra la Tortura es de aplicación en Guantánamo.” 22 June 2021.
“Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.” Refworld, ACNUR, 10 June 2024.
https://www.refworld.org/es/leg/trat/un/1961/es/147874.
Human Rights Watch. “Venezuela: Responsabilidad de los altos mandos en los abusos.” 15 June 2017.
https://www.hrw.org/es/news/2017/06/15/venezuela-responsabilidad-de-los-altos-mandos-en-los-abusos.
Ilabaca Law. “Ayuda de la Convención contra la Tortura (CAT).” 7 Feb. 2025.
https://ilabacalaw.com/es/convencion-contra-la-tortura/.
Núñez Law Firm. “Convenio Contra la Tortura (CAT).” 2025.
OpenSanctions. “Vladimir Padrino Lopez.” 14 Jan. 2026.
https://www.opensanctions.org/entities/Q19519696/.
OpenSanctions. “Gustavo Enrique Gonzalez Lopez.” 15 Mar. 2026.
https://www.opensanctions.org/entities/Q19787200/.
Red Global Venezuela. “¿Qué es el SEBIN? El brazo represivo del gobierno de Venezuela.” 16 Apr. 2025.
https://redglobalvenezuela.org/que-es-el-sebin-el-brazo-represivo-del-gobierno-de-venezuela/.
Revista SIC. “Derechos humanos en el Sebin y la Dgcim.” 5 Feb. 2024.
https://revistasic.org/derechos-humanos-en-el-sebin-y-la-dgcim/
.SanctionsWatch (CIFAR). “Gustavo González López.” 15 Dec. 2021. https://sanctionswatch.cifar.eu/gustavo-gonzalez-lopez.
United States Department of Justice (DOJ). “Nicolás Maduro Moros and 14 Current and Former Venezuelan Officials Charged with Narco‑Terrorism, Corruption, Drug Trafficking and Other Criminal Charges.” Press Release, 26 Mar. 2020.
United States Department of Justice (DOJ). United States v. Vladimir Padrino López, No. 1:19‑CR‑176 (D.D.C.).
Indictment PDF: https://www.justice.gov/opa/page/file/1261721/download.
United States Department of State. “Vladimir Padrino López.” 9 Jan. 2025.
https://www.state.gov/vladimir-padrino-lopez.
United States Department of the Treasury, Office of Foreign Assets Control (OFAC). “Venezuela‑related Designations.” 25 Sept. 2018.
https://ofac.treasury.gov/recent-actions/20180925.
United States Department of the Treasury, OFAC. “Sanctions List Search – Entry: Vladimir Padrino López / Gustavo Enrique González López.” Consultado 2025.
https://sanctionssearch.ofac.treas.gov/Details.aspx?id=25080.
Sobre el Autor:
William L. Acosta es graduado de PWU y de la Universidad de Alliance. Es un
oficial de policía retirado de la policía de Nueva York, Ex militar del Ejército de
Estados Unidos asi como fundador y CEO de Equalizer Private Investigations &
Security Services Inc.,, una agencia con licencia en Nueva York y Florida, con
proyección internacional. Desde 1999, ha liderado investigaciones en casos de
narcóticos, homicidios y personas desaparecidas, además de participar en la
defensa penal tanto a nivel estatal como federal. Especialista en casos
internacionales y multijurisdiccionales, ha coordinado operaciones en América del
Norte. Europa y América

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