Durante los dos últimos meses, el gobierno boliviano encabezado por Rodrigo Paz Pereira ha debido enfrentar una combinación de protestas sociales, crisis institucional y acciones de organizaciones criminales y actores políticos interesados en desestabilizar su administración. Aunque el presidente probablemente logre superar la coyuntura inmediata, el autor advierte que la presión política y económica podría obligarlo a abandonar el cargo antes de finalizar 2026.
Una crisis que trasciende a Bolivia
Según Ellis, la eventual caída del gobierno tendría consecuencias que irían mucho más allá de las fronteras bolivianas. Bolivia ocupa una posición estratégica en Sudamérica y un deterioro institucional podría afectar la seguridad regional, fortalecer organizaciones criminales transnacionales y debilitar la estabilidad democrática en los países vecinos.
El riesgo de una escalada de violencia
El informe sostiene que uno de los mayores desafíos para el presidente Paz consiste en responder a las protestas sin provocar una espiral de violencia.
El empleo de las Fuerzas Armadas para controlar la conflictividad social podría agravar la situación política, generar nuevas movilizaciones y acelerar una crisis de gobernabilidad en lugar de resolverla.
Un Estado bajo múltiples presiones
El autor identifica diversos factores que convergen simultáneamente:
movilizaciones sociales prolongadas;
debilidad institucional;
dificultades económicas;
fragmentación política;
presencia de organizaciones criminales con capacidad de influir sobre la estabilidad del Estado.
La combinación de estos elementos convierte la gobernabilidad en un desafío extraordinariamente complejo para la administración boliviana.
La importancia de la relación con Estados Unidos
Ellis señala que el gobierno de Rodrigo Paz representa una oportunidad para reconstruir las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos.
Desde su perspectiva, el respaldo político, económico y técnico de Washington contribuiría a fortalecer la estabilidad democrática boliviana y complementaría otras iniciativas estadounidenses en el hemisferio occidental, particularmente en materia de seguridad y lucha contra el crimen organizado.
Una oportunidad estratégica para Washington
El informe considera que la situación boliviana constituye una prueba importante para la política exterior estadounidense en América Latina.
Un eventual éxito del gobierno de Paz demostraría que una cooperación estrecha con Estados Unidos puede traducirse en mayor estabilidad institucional, crecimiento económico y fortalecimiento democrático. En cambio, un fracaso tendría repercusiones geopolíticas que beneficiarían a actores contrarios a los intereses de Washington.
Conclusión
Para el Dr. Robert Evan Ellis, Bolivia atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. La continuidad del gobierno dependerá de su capacidad para contener la conflictividad social, recuperar la confianza ciudadana, estabilizar la economía y evitar que la crisis derive en un proceso de violencia política.
El autor concluye que el desenlace de esta situación no sólo definirá el futuro político de Bolivia, sino que también tendrá implicancias para la estabilidad democrática y la seguridad de toda Sudamérica, convirtiéndose en un asunto de relevancia estratégica para Estados Unidos y para el conjunto del continente.
Evan Ellis es investigador asociado sénior (no residente) del Programa para las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) y profesor investigador sobre América Latina en la Escuela de Guerra del Ejército de los Estados Unidos (U.S. Army War College).

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