Finguru

Iniciá sesión o registrate ahora mismo.

Registrate y descubrí cómo empezar a ganar dinero extra y dejá que tus ahorros trabajen por vos.

Noviembre 28, 2019

Efectos de un posible aumento en el Impuesto a los Bienes Personales

Martin Litwak

El impuesto a los bienes personales no sirve para recaudar, no crea incentivos adecuados y no promueve la distribución de la riqueza, sino todo lo contrario y es por ello que debería eliminarse.

Todo mal con el impuesto a la riqueza

El sistema tributario de un país debería tener como única finalidad recaudar los fondos necesarios para que el Estado pueda funcionar y llevar adelante sus funciones básicas.

Y, dado que todo impuesto restringe el derecho de propiedad de los individuos que conforman ese Estado, la recaudación impositiva debería realizarse buscando causar el menor daño posible. De allí nuestra batalla cultural no solo contra la voracidad fiscal, sino también contra el acoso fiscal.

Si bien esto funcionó exactamente así por siglos, durante los cuales los aumentos de impuestos fueron la excepción, solo se hacían para enfrentar gastos provenientes de situaciones extraordinarias (i.e. guerras) y se dejaban sin efecto apenas estas circunstancias desaparecían, hace tiempo que dejo de hacerlo de esta manera.

En efecto, las últimas décadas fueron testigos de dos fenómenos sumamente negativos para el derecho de propiedad de las personas, aunque uno mucho más nocivo que el otro:

  1. el uso de impuestos para promover o desalentar ciertas conductas (i.e. fumar, contaminar el medio ambiente, comer “comida chatarra”, utilizar dinero en efectivo, etc.); y
  2. el uso de impuestos para “redistribuir la riqueza” en nombre de la “justicia social”.

Pues bien, el gravamen que se conoce internacionalmente como “impuesto a la riqueza” y que algunos países denominan “impuesto al patrimonio” o “impuesto a los bienes personales” no sirve para recaudar, no crea incentivos adecuados y además no promueve la distribución de la riqueza, sino todo lo contrario y es por ello que debería eliminarse en lugar de aumentarse o, de ser estrictamente necesario, transformarse en un impuesto que solo afecte bienes inmuebles ubicados en el país de que se trate (sería, ni más ni menos, que el Impuesto a la Propiedad que existe en muchos países desarrollados).

En este contexto, no sorprende que la cantidad de países de alta tributación pertenecientes a la nefasta OCDE que cobraban este tipo de impuesto se haya reducido de 14 en 1996 a solo 4 en 2017.

¿Por qué la tendencia es hacia la eliminación del impuesto a la riqueza?

Hay muchas razones que explican este fenómeno a nivel global.

Entre ellas, se encuentran las siguientes:

  • Se trata de un impuesto que, al castigarlo, reduce el ahorro global de la población, disminuyendo inversiones, y por ende el crecimiento de la economía, la productividad y salarios. Esto no es algo que decimos nosotros, sino que surge, entre otras fuentes, de un estudio que realizo Asa Hansson en 2010, comparando información sobre impuestos y crecimiento de 20 países integrantes de la OCDE entre 1980 y 1999 y de simulaciones impositivas realizadas por la “Tax Foundation” y el “IFO Institute”. Cuando Francia abandonó este impuesto en 2017, el ministro de economía francés explicó que el mismo le había costado, en pérdida de inversiones, el doble de lo que habían logrado recaudar. En definitiva, si bien es cierto que estamos ante un impuesto que, en el corto plazo “ataca a los ricos”, en el mediano y largo plazo repercute negativamente más en las clases baja y media que en la clase alta ya que son estas clases las que dependen más del crecimiento de la economía.
  • Se trata de un impuesto difícil de administrar para los sujetos obligados (básicamente porque exige valuar activos que no siempre son de fácil valuación), que por lo general afecta de manera distinta diferentes bienes y que tiene históricamente una baja tasa de cumplimiento. Estas fueron, por ejemplo, las razones esgrimidas por Austria (1994), Finlandia (2006), Suecia (2007) y Holanda (2001) al abandonarlo. El tema del tratamiento desigual de activos fue la razón por la cual las cortes de Alemania declararon este gravamen como inconstitucional en 1997. Respecto de la baja tasa de cumplimiento, en la inmensa mayoría de países – incluyendo Argentina – es perfectamente legítimo ceder activos a estructuras fiduciarias irrevocables (i.e. trusts, fundaciones, etc.) y dejar de pagar a partir de entonces este impuesto.
  • Otro argumento en contra de este gravamen tiene que ver con que es el impuesto más afectado por la llamada “Competencia Fiscal” entre países, fenómeno al que nos hemos referido muchas veces. En muchos países, bastaba con cambiar la residencia fiscal para dejar de ser sujeto obligado. Ejemplos de esto, abundan.
  • Por lo demás, en época de tasas bajas a nivel global, el impuesto a la riqueza se vuelve realmente confiscatorio. Para una inversión que rinde 1%, un impuesto a los bienes personales de 1,5% equivale a un impuesto a las ganancias mayor al 100% y de hecho reduce en el tiempo el valor del activo.

El único país donde pareciera funcionar este impuesto es Suiza, pero ello es así porque dicho país cobra impuestos moderados sobre la propiedad inmueble y sobre las ganancias corporativas y no cobra impuesto sobre las ganancias personales.

Conclusiones

El mundo descartó este impuesto hace mucho tiempo por diversas razones.

Incrementarlo, como pretendería hacer la próxima administración de Argentina, solo va a causar disminución en las prácticamente nulas inversiones que se hacen en el país, el crecimiento y el nivel de salarios sin lograr como contrapartida un aumento en la recaudación que lo justifique.

De hecho, teniendo en cuenta el nivel de presión fiscal que tiene actualmente el país, cualquier aumento impositivo tiene más chances de generar una baja en la recaudación que un aumento.

Si de verdad el objetivo es aumentar la recaudación, habría que eliminar cientos de impuestos y bajar las alícuotas de los principales tributos (especialmente, IVA e Impuesto a las Ganancias).

 
 

Puede interesarte...