Finguru

Iniciá sesión o registrate ahora mismo.

Registrate y descubrí cómo empezar a ganar dinero extra y dejá que tus ahorros trabajen por vos.

Julio 21, 2020

Burford Capital: un impensado defensor de la reestructuración de la deuda soberana argentina

Sebastián Maril

El proveedor de financiamiento de litigios londinense no desea enfrentar un proceso de cobro de más de USD 2.000 millones con un país que no puede pagar en efectivo ni tampoco abonar con bonos en default.

La República Argentina es conocida por su interpretación irresponsable del derecho internacional. Una y otra vez, diferentes gobiernos han privatizado empresas estatales para posteriormente nacionalizarlas y expropiárselas a esas “molestas” multinacionales extranjeras.

Estos "actos de soberanía" han demostrado ser muy costosos para los contribuyentes que hasta el momento han pagado cerca de USD 17.000 millones en fallos adversos dictados por cortes internacionales. Desde las batallas con los holdouts, que al día de la fecha han costado al país USD 10.000 millones, hasta la expropiación de YPF, que tuvo un costo de USD 5.600 millones abonados con bonos soberanos a Repsol, Argentina ha pagado muy caro sus errores.

Burford Capital, el proveedor de financiamiento de litigios más grande del mundo que cotiza en la bolsa de Londres y pronto de Wall Street, ha visto cómo sus arriesgadas inversiones en los errores pasados de los diferentes gobiernos argentinos, han generado jugosos retornos.

En 2010, Burford adquirió al español Grupo Marsans, los derechos a litigar contra la República Argentina en un caso relacionado con la nacionalización de Aerolíneas Argentinas. Más recientemente, en 2015, Burford compró a dos empresas españolas, Petersen Energía S.A.U. y Petersen Inversora S.A.U., el derecho de presentar un caso contra la República Argentina y contra YPF, luego de la expropiación a Repsol en 2012. Finalmente, en 11 de julio, la compañía anunció que había comprado al fondo estadounidense Eton Park Capital una participación del 75% en un caso similar presentado contra el soberano e YPF en 2016.

El 21 de julio de 2017, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) otorgó a Marsans de España USD 350 millones por daños causados por la República Argentina luego de la nacionalización de la aerolínea de bandera. Marsans adquirió Aerolíneas en 1997 a SEPI, un grupo español propietario de Iberia. En 2008, alegando mala administración y supuesta liquidación de la aerolínea argentina, el Gobierno, liderado por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, expropió a Aerolíneas de Marsans.

En mayo de 2018, Burford publicó su informe trimestral del 1T18 alegando que había vendido al mercado secundario su derecho al caso de Aerolíneas por USD 107 millones luego de pagar USD 13 millones para adquirir los derechos. Aunque Argentina apeló el fallo del CIADI el pedido argentino fue finalmente rechazado.

Sin embargo, la inversión más importante y potencialmente más lucrativa de Burford es el litigio actual contra Argentina y contra YPF. Burford compró los derechos al 70% de una posible sentencia favorable en el caso de YPF por el cual pagó USD 15 millones más los gastos. Burford, según una presentación a inversores distribuida en el primer trimestre del corriente año, estima que el valor del caso de YPF varía entre USD 1.700 millones y USD 9.000 millones. Burford ya vendió a inversores interesados un importante porcentaje del caso Petersen por USD 236 millones.

Hoy, los casos Petersen y Eton se encuentran en pleno proceso de Discovery en una corte neoyorquina y no se espera un fallo final hasta la segunda mitad del 2021. De ganar ambos litigios, algo muy probable si consideramos el historial de fallos desde abril de 2015, Burford Capital, un sabio colector de deudas impagas, demandará ser compensado por la expropiación de YPF.

Argentina no cuenta ni contará con los fondos necesarios para abonar la probable sentencia de la Juez Preska. El Gobierno tendrá varias alternativas para cumplir con la Corte y una de ellas es abonar con bonos soberanos como hizo con Repsol en 2014.

Hoy Burford mira de cerca la reestructuración de la deuda argentina y es un impensado aliado frente a tres grupos de fondos que, por ahora, no logran aceptar la última Oferta de Canje presentada por el Gobierno en la SEC. El proveedor de financiamiento de litigios londinense no desea enfrentar un proceso de cobro de más de USD 2.000 millones a un país que no puede pagar en efectivo ni tampoco abonar con bonos en default.

Sin reestructuración, Burford Capital tendrá pocas chances de cobrar el probable fallo favorable de la Juez Preska. Por este motivo, al menos por única vez, apoya los intereses del país.

Puede interesarte...