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Julio 15, 2020

La mayoría silenciosa

Sebastián Maril

Solo este grupo de personas puede evitar que Estados Unidos se convierta en un país del montón

Se dice que la "mayoría silenciosa" es un grupo de personas que no expresan sus opiniones públicamente. Es un sector del electorado que no suele participar en marchas, no exterioriza su apoyo a un candidato en especial, no muestra su descontento cuando lo tiene y rara vez participa en una encuesta. Se sabe que existe, pero nunca se puede anticipar su nivel de participación en cada ciclo electoral.

Este concepto fue popularizado por el expresidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, en un discurso televisado el 3 de noviembre de 1969, en el que dijo: "Y esta noche, a ustedes, la gran mayoría silenciosa de mis compatriotas estadounidenses, les pido su apoyo”. Nixon vio como este sector del electorado norteamericano era eclipsado en los medios por una minoría más vocal, más “ruidosa" y públicamente más expuesta en su rechazo hacia la Guerra de Vietnam.

Desde la muerte de un ciudadano afro-americano en la ciudad de Minneapolis en manos de un policía blanco el pasado mes de mayo, EE.UU. ha vivido una etapa muy crítica en su historia llena de demostraciones, saqueos, violencia y hasta tomas de oficinas públicas o manzanas céntricas de grandes ciudades. El mundo fue testigo del rechazo, inicialmente pacífico, de aquellos que buscaban paz y armonía en un país históricamente asociado con el racismo.

Pero rápidamente estas manifestaciones se volvieron violentas. Grupos radicalizados derrumbaron estatuas. Atacaron todo aquello que, para ellos, representaba el racismo. Violentaron negocios, bancos, viviendas. Invadieron las redes sociales presionando a políticos, periodistas, empresas, miembros del mundo del espectáculo y hasta el tan influyente ámbito deportivo norteamericano, a expresarse en contra del racismo en EE.UU.

Fue así como políticos cambiaron las banderas de sus estados. Removieron emblemas y monumentos. Renombraron las principales calles y avenidas. Ejecutivos de empresas eliminaron productos históricos de las góndolas porque sus nombres supuestamente tenían connotaciones racistas. Estudios de Hollywood quitaron de circulación películas aclamadas por el público. Equipos profesionales cambiaron sus nombres y la NFL, liga profesional de fútbol americano, anunció que tocará el Himno Nacional Negro antes del Himno Nacional de los EE.UU. antes de cada partido.

Los medios y las redes sociales ayudaron a que el país y el mundo entero, tuviese la impresión que la mayoría de la sociedad norteamericana estaba de acuerdo con estos cambios que rara vez habían molestado a alguien anteriormente. ¿Alguna vez nos sentimos ofendidos por el contenido cinematográfico de “Lo que el viento se llevó”, ganadora de once Premios Oscar?

Cuando a una sociedad se le impone un cambio de sus tradiciones y se busca reescribir su historia, pega un “volantazo” y detiene todo intento de continuar con esta transformación fundamental y muchas veces innecesaria. Hoy EE.UU. está enfrentando el accionar de un grupo de personas que buscan la caída del Estado-nación. Desean eliminar todo aquello que ha hecho que este país libre, autosuficiente, religioso y capitalista, se haya convertido en el único capaz de mantener su hegemonía con el correr de los siglos. Buscan debilitar su poder político, económico y militar, eliminado toda referencia de su pasado para llevarla a convertirla en una nación “del montón”.

Este volantazo solo es capaz de darlo la mayoría silenciosa quien hoy ve como la minoría bien ruidosa y activa intenta, exitosamente debo decir, cambiar la historia de un país orgulloso. Por este motivo, en recientes semanas, el presidente de los EE.UU. Donald Trump, comenzó a hacer referencia a la mayoría silenciosa y en el papel que esta tendrá en su reelección.

Hoy no es posible medir el nivel de participación que este grupo de personas tendrá en las próximas elecciones presidenciales. Pero hay algo muy claro: son muchos, con un peso político muy importante y los mismos que llevaron a Donald Trump a la presidencia en 2016.

¿Volverán a hacerlo?

En noviembre lo sabremos.

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