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Abril 30, 2021

Multiplicación de la riqueza

Gustavo Ammaturo

Blockchain es la herramienta que democratiza las inversiones acercando al ahorrista en general al mundo de las grandes oportunidades

En macroeconomía, el efecto multiplicador de la inversión, es aquel que se produce como resultado de un incremento en los recursos destinados a la actividad económica y su correspondencia con el PBI, que no es otra cosa que la suma de los bienes y servicios que se transaccionan en la economía.

El impacto de las inversiones no es lineal, por el contrario, se potencian más allá sus influencias en el desarrollo de la economía, generando otras inversiones y aumentando el consumo en general.

En consecuencia cuando de inversiones productivas se trata la ecuación 1 + 1 siempre da más que 2.

Existe otro efecto multiplicador de la riqueza cuya lógica potenciadora se basa en la posibilidad de dar acceso a una mayor cantidad de adquirentes a determinados bienes o servicios que solo podrían ser accesibles para segmentos de ingresos elevados o en cantidades innecesarias para los compradores.

El fraccionamiento es, tal vez, uno de los multiplicadores de la riqueza más evidentes.

Veamos algunos casos.

  • Negocios inmobiliarios

Bien sabido es que el cambio de destino de un predio, de rural a residencial y de este a urbano multiplica el precio de la tierra. De hecho, las unidades de medida para su valorización van cambiando desde el precio por hectárea en las primeras etapas, pasando por metro de terreno para terminar en la incidencia de la tierra sobre los metros a construir en propiedad horizontal.

Podemos analizar los extremos de un campo que cotizaba a algunos cientos o miles de dolares la hectarea, para pasar a una zona residencial en la que valen unos cientos de dólares el metro cuadrado de tierra para concluir en una zona urbana en donde los metros cuadrados a construir reconocen un costo de terreno de cientos o miles de dólares.

Por ejemplo:

al inicio un campo se valorizaba como zona rural en 5000 dolares la hectarea;

una vez convertido en zona residencial, esa hectárea se podría subdividir en terrenos de 1.000 m2, es decir 10 lotes y cada lote se cotiza a 50 dólares la hectárea dando por valor total a la propiedad original de 500.000 dólares, es decir 100 veces su valor original;

El cambio de zonificación al tipo urbano permite construir edificios en esos lotes. Supongamos que tengan un FOT o factor de ocupación del terreno de 4, es decir que se puede construir, en propiedad horizontal, hasta cuatro veces la superficie del predio. En este caso serían 10 lotes de 1000 m2 por FOT 4, es decir 40.000 m2. Si se estima una incidencia del precio del terreno sobre la construcción de 100 dólares, algo extremadamente bajo, aun en nuestra devaluada Argentina, el valor del terreno alcanza los 4 millones de dólares.

Verificando ambos extremos el fraccionamiento lleva desde los originales 5.000 dólares por hectárea a los fabulosos 4 millones de incidencia para la construcción de edificios, 800 veces más, nada mal por fraccionar algo mayor en partes más pequeñas.

  • Productos farmaceuticos

Sin perjuicio de los productos cuyas patentes de inversión y desarrollo se encuentran vigentes, existen miles de medicamentos de consumo diario y en muchos casos de venta libre que forman parte de las compras habituales de las personas.

La fabricación de este tipo de productos, tal vez sea la máxima expresión del fraccionamiento industrial, por cuanto sus fabricantes adquieren las materias primas por toneladas y las terminan vendiendo, fraccionadas, en miligramos.

Nada mejor que los números para entender esta cuestión:

1 tonelada = 1.000.000.000 miligramos

es decir, la mil millonésima parte.

El típico complemento dietario de magnesio contiene 4.5 miligramos por cápsula.

La caja de 30 comprimidos se vende al público en 800 pesos promedio, es decir, algo de más de 26 pesos por unidad.

Entonces, luego de fraccionar, reducir, empacar y distribuir aquella tonelada de magnesio podemos producir algo así como 222 millones de cápsulas de magnesio, según su prospecto muy útiles para el cansancio y el estrés, salvo que hagan estas cuentas.

El valor de la tonelada de magnesio es de 1000 dólares si se compra en cantidad, es decir unos 100.000 pesos aproximadamente, en consecuencia el costo del magnesio en cada pastilla es de 0.00045 pesos.

Está claro que faltan otros costos, pero que en esencia no son el producto que el cliente está comprando sino forman parte de la logística, distribución y comercialización, pero en el análisis costo insumo / precio de venta el multiplicador por fraccionamiento es de: 57.778 veces. Nada mal.

Obviamente que estos no son los únicos casos, de hecho todo los negocios de venta por canales mayoristas hacia los minoristas se basan en la lógica del fraccionamiento.

Ahora bien, imaginemos que existe una tecnología que nos permite fraccionar todo tipo de activos. Una tecnología que además nos ofrezca a muy bajos costos emitir certificados de cada una de esas partes, registrar sus transacciones y auditarlas en tiempo real y que además sea accesible en forma digital, simplemente con una aplicación en un smartphone o con una tarjeta con un código QR.

Eso es Blockchain.

A partir de ahora se podrán emitir certificados digitales de participaciones en activos solo reservados para grandes inversores y cuyos modelos de transferencia requieren la intervención de costosos profesionales y registraciones complejas.

Un equipo de fútbol podrá emitir certificados de participación para la futura venta de sus jugadores brindando la posibilidad a sus fanáticos que se beneficien con la revalorización de sus ídolos, o que contribuyan a que una estrella juegue en su equipo. Incluso regalar una pequeña participación sobre un jugador a un amigo para su cumpleaños.

¿Cuánto valdría un jugador si se pudiera comprar una pequeñísima parte de su pase?

Los derechos discográficos de tu músico favorito podría formar parte de la cartera de inversiones que tienes en tu billetera digital.

O porque no la participación en un proyecto inmobiliario en el que se adquiere una participación en el negocio sin ser accionista de las sociedad emprendedora, acreedor hipotecario o comprador en preventa. Simplemente un inversor externo que ahorre en metros cuadrados digitales dispersos entre geografías, tipo de proyectos y riesgos empresarios.

 

La curva normal de una inversión del estilo ofrecería un gran crecimiento desde el lanzamiento del certificado al inicio del proyecto, producto de despejar incertidumbres sobre cuestiones de permisos, trámites para construir y factibilidades comerciales, para luego acercarse al precio de venta por metro cuadrado de mercado del momento, promoviendo mayores proyectos más accesibles, vinculando en casos como estos ambos efectos multiplicadores inversión y fraccionamiento.

Blockchain es la herramienta que democratiza las inversiones acercando al ahorrista en general al mundo de las grandes oportunidades.

 

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